Mostrando entradas con la etiqueta Otros sitios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Otros sitios. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de junio de 2008

Woody Allen afirma que los 70 años no le trajeron más sabiduría

LOS ANGELES (Reuters) - Woody Allen aseguró que el escándalo de 1992 que rompió su relación con la actriz Mia Farrow y le llevó a casarse con su hija adoptada, Soon-Yi Previn, fue uno de los momentos más afortunados de su vida.

En una rara entrevista que publica esta semana la revista Vanity Fair, el solitario director ganador de un Oscar se otorgó una calificación de "notable" por el conjunto de su obra y lamentó no haber hecho películas tan buenas como "8 y medio" o "El séptimo sello."

También dice que ha aprendido poco o nada con la edad.

"Toda la porquería que te cuentan sobre (...) tener alegría, adquirir un tipo de sabiduría en tus años dorados, son todo bobadas," dijo Allen, que cumple 70 años el 1 de diciembre.

"No he ganado en sabiduría, perspicacia, madurez. Hoy cometería los mismos errores de nuevo."

Allen explicó que el descubrimiento que realizó Farrow de las fotos de Soon-Yi desnuda que guardaba en su apartamento fue "uno de los acontecimientos fortuitos, uno de los mayores golpes de suerte en mi vida."

El affair de Allen con la hija coreana que Farrow había adoptado con su ex marido, el presentador Andre Previn, puso fin a una relación que duró una década. La actriz acusó a Allen de abusar de otra hija que habían adoptado juntos.

Fue absuelto de los cargos, pero su reputación quedó empañada. Se casó con Soon-Yi en 1997, algo que reconoce, a posteriori, que parecía improbable.

"Si alguien me hubiera dicho cuando era joven: 'Vas a acabar casado con una chica 35 años más joven que tú y coreana, fuera del negocio del espectáculo' (...) hubiera dicho: 'Estás completamente loco."'

Aunque dice que su matrimonio con Soon-Yi tiene "un sentimiento más paternal" considera su diferencia de edad un activo porque reduce el conflicto.

"Cuando no estamos de acuerdo, nunca es algo opuesto. No siento que estoy con una persona hostil o amenazante," dijo. "Es serena, tiene confianza en sí misma y dirige la casa, los niños y nuestra vida."

Pese a su amarga ruptura, Allen insiste en que no guarda rencor profesional a Farrow e incluso sugirió hacerle una prueba como su mujer en "Poderosa Afrodita" justo después de que estallara el escándalo. Atribuye la idea a la separación que mantiene entre su vida personal y profesional.

"No soy el tipo de persona que piensa: 'Me hiciste algo terrible en la vida y no voy a trabajar contigo," dijo. Por otro lado, añadió: "Ya sabe, no le daría a Hermann Goering un papel."

En cuanto a su carrera como director, durante la que ha ganado un Oscar por "Annie Hall," dijo que sus películas no llegan a la categoría de maestros como Federico Fellini, Ingmar Bergman o Akira Kuosawa.

"Siento que ese nivel de grandeza no está en mí," dijo. "Puede que no esté en los genes, o simplemente no tengo (...) la profundidad humana para hacerlo."

Terra/Reuters

Graciosas declaraciones del cineasta Woody Allen: "Soy perezoso"

TORONTO- Woody Allen admitió ser un cineasta "perezoso", que prefiere ver un partido de básquetbol antes que realizar una obra perfecta, en la presentación de su nueva película Cassandra's dream en el festival de cine de Toronto.

"Soy perezoso. Ruedo mis escenas y vuelvo a casa para continuar con mi vida. Por la mañana voy al plató, preparo las escenas, los actores llegan, actúan, y si está bien no veo motivos para ir más lejos", declaró muy serio el director estadounidense a la prensa.

"No soy perfeccionista"

"No digo que sea un buen hábito, solo que no tengo la paciencia para realizar las cosas como todo el mundo. La gente suele ser más meticulosa que yo. Filman una escena desde un ángulo, después desde otro, luego con la cámara al hombro, y un gran plano, seguido de otro gran plano extremo... realizan en uno o dos días lo que se puede hacer en dos horas", añadió este ícono del cine.

Woody Allen presentó en Toronto Cassandra's dream, donde Colin Farrell y Ewan McGregor se ponen en la piel de dos jóvenes hermanos británicos dispuestos a matar a un hombre para "prestar servicio" a su riquísimo tío estadounidense.

Ni el primero, desesperado por sus deudas de juego, ni el segundo, deseoso de satisfacer el gusto por el lujo de una bella chica, imaginan por un segundo las consecuencias que tendrá ese crimen sobre sus vidas.

Desde Toma el dinero y corre en 1969, Allen realiza en promedio una película por año, incluidas las clásicas Annie Hall, Manhattan, Zelig y Hannah y sus hermanas.

"No soy perfeccionista", admitió Allen, flanqueado por las estrellas de su película.

"Probablemente hicimos menos tomas en esta película que las que hice para una sola escena de Miami Vice", bromeó Colin Farrell.

Entrevista a Woody Allen: Match Point 3

Woody Allen se interpreta a sí mismo desde hace tantos años que uno se pregunta si su personalidad no se va a extinguir en algún momento. Admite que cuando está filmando se cansa de su imagen y que, en los últimos años, el público también se cansó. Pero cuando se le pregunta si le preocupa que algún día pueda dejar de ser gracioso, asegura: "en realidad, no. Cuando me despierto, soy gracioso, así soy yo. No es algo por lo que me tenga que esforzar.....".

A los 70 años, Allen tiene un aspecto no muy distinto al del joven que aparecía en Tócala de nuevo, Sam, en 1972.

En la última década, desde el triunfo de Disparos sobre Broadway (que fue nominada a ocho Oscars y ganó sólo uno), las películas de Woody Allen fueron un poco similares, razón por la cual su nueva producción, Match point, se beneficia mucho del hecho de que él no trabaja en ella.

Es la primera vez que Allen filma en Londres y la película es extensa y seria, algo de lo que el público puede tomar consciencia cuando el principal personaje, interpretado por Jonathan Rhys-Meyers, es filmado leyendo accidentalmente Crímen y castigo.

El filme aborda grandes temas griegos, tiene una banda de sonido de música clásica, está bellamente rodado y termina de forma sorprendente. Retoma el viejo debate del carácter versus el destino, la fe versus la autodeterminación y, por sobre todas las cosas, el tema de la suerte y aquel de ¿en qué momento una serie de hechos desafortunados constituyen el destino?

"Quería hacer algo que hablara del papel que la suerte juega en la vida y del hecho de que a todos nos aterroriza enfrentarlo. A todo el mundo le gusta pensar que controla su vida o que ejerce al menos algún control sobre ella. Nos gusta pensar que si hacemos ejercicio, comemos sano y no fumamos, vamos a... Pero no basta. Ninguna planificación puede suplir al papel que juega la suerte. Quería escribir alguna historia que mostrara esto".

¿Es Woody Allen un afortunado? El dice que sí. Debe serlo, en algún sentido, por el mero hecho de ser una persona exitosa.

"Cuando yo comencé en este negocio del espectáculo había tipos y chicas tan talentosos como yo, o más. Pero ya saben como es....Uno falleció en un accidente de avión. El otro....Se necesita suerte. Algo que es parte muy importante de nuestras vidas aunque no lo reconozcamos".

Match point es, con todo, una producción de Woody Allen de manera muy obvia. Los diálogos —a pesar de que resulta raro escucharlos en la jerga londinense antes que en la neoyorquina— son agudos y divertidos, con las improvisaciones habituales de parte de un elenco que incluye a Penelope Wilton y a Brian Cox.

Allen no lee sus propias críticas y tampoco vuelve a mirar sus películas una vez que están terminadas. Envidia a gente con otra personalidad, capaz de terminar una película y asistir a una gran fiesta la noche del estreno y transmitir, al menos, la impresión de estar pasándola bien.

"No me importa en realidad si a la gente no le gusta alguna película mía. Así como tampoco siento tanto placer si el filme resulta exitoso", afirma.

Sus neurosis son, de hecho, parte de su personalidad. De este hombrecito tan divertido que siempre se gana el corazón de la más linda, sea ésta Diane Keaton, Mira Sorvino, Julia Roberts o, más recientemente, Charlize Theron. Para Match point contrató a Scarlett Johansson y está muy bien en su papel. Allen nunca ocultó en realidad los rumores que genera al rodearse de mujeres hermosas así como nunca dejó de recordar que no podría ni acercárseles si no fuera un cineasta exitoso.

Me pregunto si en algún momento dado hubiera preferido ser bello en lugar de divertido. "No, lindo no. Es algo que nunca me importó. Pero hubiera preferido ser dramático en lugar de cómico. No como actor. Pero sí hubiera querido que mi carrera hubiera sido una película dramática tras otra".

Su matrimonio con Soon-Yi (la niña que Mia Farrow adoptó con André Previn, con quien se casó en 1997) sigue sorprendiéndolo. Si alguien le hubiera dicho que iba a encontrar la estabilidad y la felicidad con "una mujer asiática, que no estaba en la farándula y era mucho más joven que yo, lo hubiera considerado loco (...) Pero todo resultó fantástico".

Entrevista a Woody Allen: Scoop 3

¿Cuál fue el punto de partida creativo de la historia a la hora de escribir el guión: la trama de misterio, la historia de amor o la idea para el personaje de Scarlett, la tenacidad de la joven periodista?
No, la idea original era cómo el empeño y la tenacidad de un periodista le llevan a conseguir una exclusiva desde el Más Allá (una historia jugosa de la que se entera después de muerto) y cómo nada ni nadie puede impedirle conseguirla. Era un homenaje al buen periodismo de investigación.

Y de ahí, la idea evolucionó para abarcar el personaje de la joven estudiante de periodismo interpretada por Scarlett...
Sí. En un principio, pensé en una reportera porque la idea se me ocurrió antes de conocer a Scarlett. Pero cuando estaba escribiendo el guión y ya sabía que Scarlett iba a interpretar al personaje, me pareció natural que fuera una universitaria de la facultad de periodismo en sus vacaciones de verano.

Scoop es la segunda película que rueda en Londres y hay una tercera en camino. Al contrario de lo que sucede con el personaje que interpreta en Scoop, ¿usted sí se ha enamorado de esta ciudad?
Es un lugar estupendo para filmar. A mí me gusta mucho rodar en Nueva York pero Londres se acomoda a mis gustos. El tiempo es muy bueno y las condiciones para rodar (las condiciones económicas, artísticas etc) son buenas. En fin, que es un placer rodar aquí.

¿Tiene ahora algún exterior favorito en Londres, algún equivalente, digamos, a los Estudios Kaufman Astoria o Greenwich Village?
Verá, como no conozco la ciudad tan bien todavía disfruto mucho con todo lo que veo en la ciudad. Me gusta deambular por las calles de Londres, me parece que tienen un encanto especial. Además es muy fácil encontrar buenos exteriores cuando se combina la belleza de la ciudad con la belleza del tiempo que hay aquí todos los días; estos maravillosos cielos sombríos, grises, de luz tenue. Son muy seductores en pantalla.

Al escribir e interpretar el personaje de Sid Waterman, alias Splendini, ha vuelto a escribir e interpretar escenas relacionadas con la magia y los magos. ¿Por qué tanto interés? ¿Es algo que le viene de la infancia o no?
Sí. Siempre ha sido una pequeña afición mía. La tenía cuando era pequeño y ahora que soy mayor me sigue interesando. Todos esos cajones japoneses de barniz rojo de mala calidad, los pañuelos de seda, las espadas, las cartas y los aros de plata y toda la parafernalia que le da ese aspecto exótico es algo que siempre me ha fascinado y divertido.

Y también la vestimenta del mago ¿no?
La vestimenta del mago, sí. (ríe) En mi caso, bueno, siempre me tomo una pequeña licencia ahí.

Siguiendo con el personaje que interpreta en Scoop, ¿podría comentar un poquito su evolución dentro de la historia? Me recuerda a uno de esos personajes de sus películas que se ven arrastrados de pronto por un aluvión de acontecimientos que les llevan, digamos, a descubrir una tierra ignota en sus vidas.
En las películas de suspense o en este caso, en una comedia de suspense, siempre hay un truco estándar que consiste en que un personaje inocente, por una razón u otra, se vea envuelto en una historia que ni le va ni le viene y en la que no quiere inmiscuirse para nada. Pero siempre existe una razón para que acaben involucrándose. En Scoop, Sondra convence a Sid porque es una estudiante simpática, carismática y muy atractiva. Empieza a implicarse en la historia y acaba metiéndose hasta las orejas.

En las últimas escenas, parece que se ve obligado a seguir por la chica.
Sí, ella le gusta; no como novia sino como persona. Pero su sentido común le dice que no se implique, ya que lo único que puede sacar son problemas. Pero es paisana suya y del mismo barrio, alguien con quien puede identificarse y sentir empatía. Y cada vez se mete más y más. El entusiasmo de la chica no tiene límites porque es incansable y porque empieza a enamorarse del sujeto de su investigación.

En cuanto a las estrellas masculinas, ¿ha sido Cary Grant tal vez una inspiración para el personaje de Hugh Jackman y su caracterización? ¿Tal vez Sospecha, en concreto?
No, creo que Hugh es así; es un tío atildado, encantador, simpático que sabe bailar y moverse con gracia, es apuesto y sabe cantar, así que las comparaciones van a ser inevitables. Siempre van a existir; igual que hubo una época en que también se comparaba a Hugh Grant con Cary Grant, porque también es un tipo muy desenvuelto y encantador, como Hugh Jackman, y las comparaciones van a ser inevitables.

Como ya hemos comentado, usted conocía a Scarlett Johansson bien porque acaba de hacer su anterior película con ella. En Match Point nos mostró un lado dramático de la actriz que no habíamos visto nunca. Y ahora en Scoop su lado cómico. ¿Qué tal se la dirige? Y en Scoop, ¿cómo es actuar junto a ella?
Es una delicia. Es como si te tocara la lotería o algo parecido. Simplemente lo tiene todo. La vida ha sido generosa con ella: Es hermosa, sexy, muy lista, divertida, maja, ocurrente y buena compañera de trabajo. Tiene amplitud; garra dramática y humor, cuando se requiere que sea divertida. Ciertas personas con las que he trabajado a lo largo de los años y Diane Keaton ha sido una de ellas, parece que han sido tocados con una varita mágica y todo lo que hacen es artístico. Y a Scarlett le pasa lo mismo. Ilumina el estudio cuando entra; el equipo de rodaje la adora. Está llena de energía y le infunde a todo el equipo ese sentimiento positivo. Es un lujo trabajar con ella y no lo digo solo porque sea su co protagonista. Todo el mundo de la compañía estaba deseando trabajar con ella en la segunda película después de la experiencia de la primera.

En las escenas que tiene con usted en Scoop, ¿logró estar a su altura?
Oh, no le llegaba ni a la suela del zapato. (ríe) Mire, es una de esas personas que siempre, ya sea entre bastidores o no, me superan. Por muy buena que sea la frase que se me haya ocurrido, cuando nos ponemos a competir, y nos picamos y eso, siempre acaba diciendo algo mejor. Por supuesto, eso para mí merece un gran respeto porque me considero una persona ocurrente e ingeniosa y cuando alguien me puede consistentemente me parece asombroso. Y lo digo de verdad, pregunte a cualquiera del rodaje.

Como sucede con Misterioso Asesinato en Manhattan, en Scoop también hay dos personas que deambulan por la ciudad tratando de encontrarle sentido a algo.
Sí y muchas escenas con diálogos muy rápidos. En Scoop, quería hacer lo mismo. Verá, yo no tengo una gran amplitud como actor, al contrario de Scarlett, mis recursos son limitados. Puedo interpretar a un intelectual (a un profesor de universidad o a un siquiatra) o puedo interpretar a un delincuente (a un corredor de apuestas cutre) En Scoop, soy un mago barato de vodevil.

Entrevista a Woody Allen: Scoop 2

Tras el éxito de "Match point", Woody Allen vuelve al terreno de la comedia con una película dotada de jugosas dosis de suspense en la línea de "Misterioso asesinato en Manhattan". Además de confiar por segunda vez consecutiva el papel principal a su nueva musa Scarlett Johansson, Allen ha escogido como co-protagonista a Hugh Jackman, por la química que surgió entre ellos cuando les vio interpretar juntos a los personajes de "Scoop".


Usted ha comentado en otras entrevistas que a menudo suele tener entre manos varios proyectos cinematográficos a la vez. ¿Por qué decidió de entre todos escoger Scoop?

Verá, mi última película, Match point, la hice con Scarlett Johansson, y habíamos hablado de hacer otra película juntos. Scoop era una idea que se adaptaba bien a los dos y por eso opté por ella.

¿Cuál fue el punto de partida creativo de la historia a la hora de escribir el guión, la trama de misterio, la historia de amor o la idea para el personaje de Scarlett; la tenacidad de la joven periodista?

No, la idea original era cómo el empeño y la tenacidad de un periodista le llevan a conseguir una exclusiva desde el Más Allá (una historia jugosa de la que se entera después de muerto) y cómo nada ni nadie puede impedirle conseguirla. Era un homenaje al buen periodismo de investigación.

No como el periodismo que se hace en Fleet Street* en los últimos años. (* Calle londinense en la que solían tener su sede muchos periódicos británicos)

Digamos que no como el periodismo de peor calidad.

Y de ahí, la idea evolucionó para abarcar el personaje de la joven estudiante de periodismo interpretada por Scarlett...

Sí. En un principio, pensé en una reportera porque la idea se me ocurrió antes de conocer a Scarlett. Pero cuando estaba escribiendo el guión y ya sabía que Scarlett iba a interpretar al personaje, me pareció natural que fuera una universitaria de la facultad de periodismo en sus vacaciones de verano.

Scoop es la segunda película que rueda en Londres y hay una tercera en camino. Al contrario de lo que sucede con el personaje que interpreta en Scoop, ¿usted sí se ha enamorado de esta ciudad?

Es un lugar estupendo para filmar. A mí me gusta mucho rodar en Nueva York pero Londres se acomoda a mis gustos. El tiempo es muy bueno y las condiciones para rodar (condiciones económicas, artísticas etc) son buenas. En fin, que es un placer rodar aquí.

¿Tiene ahora algún exterior favorito en Londres, algún equivalente, digamos, a los Estudios Kaufman Astoria o Greenwich Village?

Verá, como no conozco la ciudad tan bien todavía disfruto mucho con todo lo que veo en la ciudad. Me gusta deambular por las calles de Londres, me parece que tienen un encanto especial. Además es muy fácil encontrar buenos exteriores cuando se combina la belleza de la ciudad con la belleza del tiempo que hay aquí todos los días; estos maravillosos cielos sombríos, grises, de luz tenue. Son muy seductores en pantalla.

Parece que en Scoop todavía sigue explorando algunas partes de Londres que ya salían en Match point.

Exacto. Como no conozco la ciudad tan bien, pues tiendo a acercarme a los sitios que me son familiares o que el director artístico me presenta y son pintorescos. Como urbanita que soy, es normal que me quede maravillado (creo que todo el mundo lo estaría) con la enorme cantidad de parques y plazas que hay en Londres, y sus preciosas casas blancas y sus hermosísima campiña. La campiña inglesa es famosa por sus casas de campo y sus fincas y me gusta rodar en esos lugares.

En Scoop ha vuelto a formar equipo con Remi Adefarasin, el director de fotografía de Match point.

No conocía a Remi de nada antes de hacer Match point , pero le precedía su fama; me dijeron que me encantaría trabajar con él, y es fantástico. Tuve una entrevista con él y me pareció un tío muy afable y me encantó trabajar con él, así que le pedí que volviera a trabajar en mi siguiente película. Me alegró muchísimo saber que estaba disponible para entonces. Es un camarógrafo con mucho talento.

Para la tercera que haré en Londres este verano, no está disponible. Está realizando otra película para la que ya se había comprometido anteriormente (la secuela de Elizabeth, the golden age). Así que trabajaré con Vilmos Zsigmond, con quien ya rodé antes Melinda y Melinda.

Al escribir e interpretar el personaje de Sid Waterman, alias Splendini, ha vuelto a escribir e interpretar escenas relacionadas con la magia y los magos. ¿Por qué tanto interés? ¿Es algo que le viene de la infancia o no?

Sí. Siempre ha sido una pequeña afición mía. La tenía cuando era pequeño y ahora que soy mayor me sigue interesando. Todos esos cajones japoneses de barniz rojo de mala calidad, los pañuelos de seda, las espadas, las cartas y los aros de plata y toda la parafernalia que le da ese aspecto exótico es algo que siempre me ha fascinado y divertido.

Y también la vestimenta del mago ¿no?

La vestimenta del mago, sí. (ríe) En mi caso, bueno, siempre me tomo una pequeña licencia ahí.

Siguiendo con el personaje que interpreta en Scoop, ¿podría comentar un poquito su evolución dentro de la historia? Me recuerda a uno de esos personajes de sus películas que se ven arrastrados de pronto por un aluvión de acontecimientos que les llevan, digamos, a descubrir una tierra ignota en sus vidas.

En las películas de suspense o en este caso, en una comedia de suspense, siempre hay un truco estándar que consiste en que un personaje inocente, por una razón u otra, se vea envuelto en una historia que ni le va ni le viene y en la que no quiere inmiscuirse para nada. Pero siempre existe una razón para que acaben involucrándose. En Scoop, Sondra convence a Sid porque es una estudiante simpática, carismática y muy atractiva. Empieza a implicarse en la historia y acaba metiéndose hasta las orejas.

En las últimas escenas, parece que se ve obligado a seguir por la chica.

Sí, ella le gusta; no como novia, sino como persona. Pero su sentido común le dice que no se implique, ya que lo único que puede sacar son problemas. Pero es paisana suya y del mismo barrio, alguien con quien puede identificarse y sentir empatía. Y cada vez se mete más y más. El entusiasmo de la chica no tiene límites porque es incansable y porque empieza a enamorarse del sujeto de su investigación.

Últimamente, en sus películas, hemos visto protagonistas jóvenes. En Scoop, vuelve a estar presente el elemento joven y sobrenatural. El personaje de Ian McShane tiene un sentimiento paternal y de protección hacia el personaje de Scarlett... ¿Es esto una evolución consciente en la narración de sus películas?

Bueno, no, lo que sucede es que durante años yo he protagonizado e interpretado el papel principal en mis películas. Y ahora, al hacerme mayor, ese papel principal –y desde luego los papeles románticos –tienen que dejarse para la gente joven. Y en eso me baso para escoger el elenco de actores.

En cuanto a las estrellas masculinas, ¿ha sido Cary Grant tal vez una inspiración para el personaje de Hugh Jackman y su caracterización? ¿Tal vez Sospecha, en concreto?

No, creo que Hugh es así; es un tío atildado, encantador, simpático que sabe bailar y moverse con gracia, es apuesto y sabe cantar, así que las comparaciones van a ser inevitables. Siempre van a existir; igual que hubo una época en que también se comparaba a Hugh Grant con Cary Grant, porque también es un tipo muy desenvuelto y encantador, como Hugh Jackman, y las comparaciones van a ser inevitables.

¿Le había visto en el musical The boy from Oz?

Oh no, no, no lo había visto. No conocía a Hugh Jackman, ni había visto ninguna de sus películas y ni siquiera sabía cómo era físicamente antes de conocerlo en persona. Es una de esas personas con las que nunca he coincidido por una razón u otra. Solo había oído decir cosas muy buenas de él y lo buen actor que era.

Le llamamos y le preguntamos si estaría interesado en hacer algo y dijo "claro". Se acercó a verme y cuando entró me pareció que no sólo tenía muy buena planta –es muy atractivo –también es encantador y es muy elegante. Le ofrecí el papel inmediatamente. Tuve mucha suerte de que estuviera libre y que lo quisiera aceptar.

En lo que se refiere al palmarés de los actores, ¿qué le pareció trabajar con Ian McShane? Ya hacía películas en Londres allá por los locos años sesenta, cuando usted hizo un par de filmes. ¿Le conocía de entonces?

No, no. Tampoco sabía nada de Ian McShane. Nunca había visto su serie de televisión (Deadwood) ni nada. Juliet Taylor, que elige el reparto conmigo, me dijo "Conozco a la persona perfecta para este papel: Ian McShane". Y yo dije, "Dile que venga". Vino y fue una de esas situaciones en las que Juliet me mete siempre, en las que resulta que me manda a un actor o a una actriz del cual no sé nada de nada y en cuanto Ian entró por la puerta pensé sin dudarlo un instante "es perfecto". Y no busqué más.

Como ya hemos comentado, usted conocía a Scarlett Johansson bien porque acaba de hacer su anterior película con ella. En Match point nos mostró un lado dramático de la actriz que no habíamos visto nunca. Y ahora en Scoop su lado cómico. ¿Qué tal se la dirige? Y en Scoop, ¿cómo es actuar junto a ella?

Es una delicia. Es como si te tocara la lotería o algo parecido. Simplemente lo tiene todo. La vida ha sido generosa con ella: Es hermosa, sexy, muy lista, divertida, maja, ocurrente y buena compañera de trabajo. Tiene amplitud; garra dramática y humor, cuando se requiere que sea divertida.

Ciertas personas con las que he trabajado a lo largo de los años, y Diane Keaton ha sido una de ellas, parece que han sido tocados con una varita mágica y todo lo que hacen es artístico. Y a Scarlett le pasa lo mismo. Ilumina el estudio cuando entra; el equipo de rodaje la adora. Está llena de energía y le infunde a todo el equipo ese sentimiento positivo.

Es un lujo trabajar con ella y no lo digo sólo porque sea su co-protagonista. Todo el mundo de la compañía estaba deseando trabajar con ella en la segunda película después de la experiencia de la primera.

En las escenas que tiene con usted en Scoop, ¿logró estar a su altura?

Oh, no le llegaba ni a la suela del zapato (ríe). Mire, es una de esas personas que siempre, ya sea entre bastidores o no, me superan. Por muy buena que sea la frase que se me haya ocurrido, cuando nos ponemos a competir, y nos picamos y eso, siempre acaba diciendo algo mejor. Por supuesto, eso para mí merece un gran respeto porque me considero una persona ocurrente e ingeniosa y cuando alguien me puede consistentemente me parece asombroso. Y lo digo de verdad, pregunte a cualquiera del rodaje.

Usted conoce bien la cantera de actores de Nueva York y su evolución. Pero en el Reino Unido, hay una enorme cantidad de talento y en Scoop hay gente en pequeños papeles como John Standing, Julian Glover, Fenella Woolgar...

Sí. Inglaterra tiene una tradición teatral fabulosa de verdad. Los actores son maravillosos. Una cosa muy curiosa es que la gente con más talento, los mejores actores, no tienen reparos en aceptar pequeños papeles. El asunto del ego no les afecta ni la talla de los papeles. Y es posible ver a un gran actor shakesperiano en televisión haciendo un anuncio. Allí no es una vergüenza hacer eso. Así que tengo gente fantástica que tal vez si estuvieran en este país no se dignarían a aceptar un pequeño papel o un papel de un o dos días. Allí, lo hacen con gran placer y entusiasmo, y les encanta.

Todo el mundo está dispuesto a arrimar el hombro, de manera que, al final, tienes a grandes actores en todo el espectro de la película. A mí me beneficia eso.

En cuanto al género de comedia de suspense, ¿le ha servido de inspiración algún trabajo mientras escribía el guión o mientras estuvo en Londres? Scoop es una historia más desenfadada que Match point, pero sigue habiendo maldad y misterio...

Bueno, tuve en mente esos relatos de asesinato y misterio que tanto me gustaban de pequeño, ya fueran cómicos o, en la mayoría de los casos, serios. Una de mis películas favoritas es Misterioso asesinato en Manhattan... y me gusta esa clase de cine. Cuando era niño me gustaba La cena de los acusados y sus secuelas y, sin duda, las películas de asesinatos y misterio de Bob Hope que veía cuando todavía era aún más joven y, por supuesto, las películas de suspense de Hitchcock y muchísimas otras, muy buenas, que se han hecho en el pasado.

El problema es que cuando se hace una película cómica de suspense no es posible lograr un efecto tan dramático como cuando se hace seriamente. Pero no se puede hacer nada con eso. Scoop era una película cómica y quería que fuera desenfadada (hasta facilona) en algunos puntos. Es un tipo de película que a mí me gusta ver y hacer. Luego, que al público le guste, eso ya...

Antes he mencionado Sospecha, en parte por lo del vaso de leche que Sondra le trae a Peter en una escena y luego, un poco más tarde, también se me pasa por la cabeza, Diabólicas.

Tiene razón. Es verdad que siempre te pueden recordar (aunque no quiero hacer comparaciones porque me parece un poco pretencioso…) pero, es cierto que estas películas siempre recuerdan a Hitchcock, porque hizo tantas películas de suspense y empleó tantos trucos que es imposible hacer algo de suspense sin que de alguna manera recuerde a Hitchcock. No me refiero a su gran calidad sino a cosas estructurales. Pero la mía tiene ese toque ligero, ese énfasis en lo desenfadado.

Como sucede con Misterioso asesinato en Manhattan, en Scoop también hay dos personas que deambulan por la ciudad tratando de encontrarle sentido a algo.

Sí y muchas escenas con diálogos muy rápidos. En Scoop, quería hacer lo mismo. Verá, yo no tengo una gran amplitud como actor, al contrario de Scarlett, mis recursos son limitados. Puedo interpretar a un intelectual (a un profesor de universidad o a un psiquiatra) o puedo interpretar a un delincuente (a un corredor de apuestas cutre). En Scoop, soy un mago barato de vodevil.

Ha dicho que espera que al público le guste la película, pero al ritmo tan vertiginoso con el que las produce ¿no le preocupa la respuesta del público a sus películas?

Bueno, no puedes perder el sueño por cosas así. Porque entonces, lo que sucede es que te paralizas y lo que intentas hacer es anticipar sus gustos; y das un paso y te entra el pánico y estás todo el tiempo: "No, esto no". Así que, lo mejor es hacer lo que uno quiere hacer y luego esperar que guste.

Esa ha sido siempre mi forma de trabajar. Siempre he hecho lo que he querido, ya fuera un musical o una película en blanco y negro o un drama a lo Bergman. Si algo me resulta interesante en un momento determinado, lo hago. Y espero que al público le guste. Si no es así, no se puede hacer nada. Paso a la siguiente. Que gusta, pues siempre es halagüeño.

Lo que sí que no quiero hacer es... te tiene que gustar la película, pero si haces algo y al final no te gusta a ti... escribo el guión y luego la dirijo y si no me gusta cuando la he terminado, aunque al público le guste, pienso "bueno, les he dado gato por liebre" o "no se enteran" o "menuda porquería he hecho". No es una sensación buena.

Pero si haces una película que te gusta y de la que piensas: "es realmente un buen trabajo; le he sacado todo el jugo al guión y lo he llevado a la pantalla estupendamente", si gusta, genial. Y si no gusta, pues, a pesar de todo, te quedas con buen sabor de boca. Piensas: "Vaya, mala suerte, no les ha gustado. Pero he dado todo de mí y es una pena que no les guste". Ese sentimiento es mucho mejor que el de que guste y tú no te quedes contento.
Fuente: On Pictures

Entrevista a Woody Allen: Melinda & Melinda

Entrevistar a Woody Allen es un honor, que tuve ocasión de vivir con ocasión del pasado Festival de San Sebastián, donde el director neoyorquino recibió el Premio Donostia. Hacer una película todos los años, y mantener un excelente nivel, no es tarea sencilla, pero él la aborda con ejemplar puntualidad. Quizá Melinda y Melinda no sea su mejor film, pero como es habitual, su punto de partida ya es toda una sorpresa.

Woody-Allen

La película juega con la idea de comedia y drama. En algunos pasajes he dudado si era comedia o drama. ¿Ha querido jugar a la confusión, es decir, que al final el espectador crea que es todo muy parecido?

Pienso que son mundos tan cercanos que lo mismo se puede ver como una tragedia o como una comedia. Depende del punto de vista con el que se mire, o de la situación en la vida de cada uno. El mismo acontecimiento puede verse de dos maneras diferentes.

En varias entrevistas usted ha declarado tener un sentimiento trágico y pesimista de la vida. A algunos espectadores nos resulta imposible creer que esto es así, con su sentido del humor.

Hay momentos en los que me he sentido bien, porque han sido agradables y felices. Algunos ha habido. Pero en general sí que soy muy pesimista cuando pienso en la vida. Espero que mis películas hayan reflejado muchas cosas diferentes, pero pienso que la idea que reina en todas ellas es bastante oscura. Cuando leo el periódico todas las mañanas y veo lo que ocurre, no puedo evitar sentirme pesimista.

Usted es uno de los más reputados directores, actores y guionistas del cine actual. ¿Pensó de pequeño alguna vez que podía llegar tan lejos?

No. Me echaron del colegio y tuve suerte, porque escribía chistes. Gracias a eso pude sobrevivir, pero nunca imaginé que podría llegar a esto, que aquello que escribía entonces podría llevarme al éxito. Siempre he dicho que era una persona con mucha suerte. El resto de amigos del colegio se iban convirtiendo en médicos, abogados, o economistas. Yo francamente no sé qué hubiera podido hacer si no me hubiera dedicado a esto.

¿Escribir guiones a partir de una idea es parecido a vivir la vida?

Al escribir todo tiene su lógica. Hay cosas que salen bien y otras que salen mal. Al final, lo único que te puede pasar es que ruedes una mala película. Pero cuando en la vida real reflexionamos sobre algo, y uno se deja llevar por su instinto, las consecuencias pueden ser mucho peores que simplemente una mala película.

¿Qué supone para usted el premio Donostia que recibió en el festival de San Sebastián? ¿Qué piensa de que las comedias apenas reciban premios?

Venir a recibir el premio Donostia ha sido una manera de agradecer al público español su fidelidad y su apoyo durante todos estos años. Para mí es una gran oportunidad estar aquí y poder agradecérselo de esta manera. Las comedias lo tienen más difícil para conseguir premios, porque los trabajos serios siempre calan más hondo dentro de nosotros. El mundo es trágico por naturaleza, y las tragedias nos llegan de una manera más profunda. Se suele decir que la comedia es un trabajo intelectual difícil de hacer, pero al final se ve que realmente las comedias apenas reciben premios. Ahí subyace la idea de que la tragedia es más importante. La comedia se relaciona siempre con destrucción y el drama con la confrontación con la realidad.

Siempre se ha dicho que sus películas tienen siempre un carácter autobiográfico. ¿Cree que cada una de ellas representa su estado de ánimo en ese momento? ¿Alguna se basa en una anécdota importante de su propia vida?

Se ha convertido en un tópico, pero estoy de acuerdo en que mis películas reflejan mis observaciones, mis sentimientos y anécdotas específicas que me han ocurrido en momentos determinados. La gente suele aceptarlas como autobiográficas, y no siempre han sucedido las cosas tal cual, pero sí que reflejan mi filosofía y mi forma de pensar.

Hubo una época en que siempre trabajaba con Mia Farrow y Diane Keaton, pero ahora cambia de actores en cada película. ¿Siente la necesidad de probar intérpretes nuevos? ¿Conocía a Radha Mitchell antes de darle el papel protagonista?

En el caso de Mia Farrow y Diane Keaton lo único que puedo decir es que nos compenetrábamos muy bien y pasábamos el tiempo juntos. Vivía con ellas y pasaba todo el día con ellas, y creo que fue una experiencia gratificante rodar con ellas. En cuanto a los demás, es cierto que tengo muchas preferencias en cuanto a los actores, a veces escribo pensando en alguno de ellos, y prefiero que sean los que terminen interpretando ese papel. En el caso de Radha Mitchell, la conocí en un corto de diez minutos que había rodado para la universidad. Y me gustó, me pareció una chica muy interesante, guapa y que sabía interpretar. Algunos de mis colaboradores eran reacios y me preguntaban por qué le había dado un papel tan importante, y si sería capaz de hacerlo. Pero yo creía que sí, porque pensaba que si podía actuar diez minutos también podía hacerlo durante dos horas.

¿Por qué en las películas en las que usted no actúa siempre elige a un actor para que haga un papel parecido a la imagen que tenemos de usted?

Me sustituyo por John Cusack o Will Ferrell. Sí que me gusta interpretar a los protagonistas, pero hay que ser realista y ver que ya no soy el más indicado para los papeles románticos. La gente quiere ver los problemas que tiene una persona joven y romántica, y yo ya no estoy para esos trotes.

¿Qué piensa de los resultados de las elecciones estadounidenses?

Pienso que como ciudadano es importante que participemos en la democracia, porque la democracia es el gobierno del pueblo, y si éste no participa, no tiene sentido. De momento hay que participar. Hay muchos votantes indecisos en Estados Unidos, lo cual es inexplicable. Si la Administración Bush fuera una empresa, y Bush el director, llegaría un momento en el que le despedirían, porque el trabajo que ha hecho no es el más adecuado. Creo que está muy claro que habría que haberle sustituido por otros que sean capaces de solucionar los problemas a los que se enfrenta EE.UU. actualmente.

¿Ha venido alguna vez a rodar a Europa? Parece ser que hay un proyecto para que usted ruede en Barcelona, ¿sería capaz de hacerlo? ¿Ha estado en una corrida de toros?

Sí que he estado alguna vez. El año pasado estuve rodando alguna secuencia en Londres y fue muy gratificante. Estaría encantado de venir y rodar en España. Las personas que tienen la idea de rodar una película necesitan encontrar financiación. En cuanto se consiga eso, si se consigue, estaría encantado de rodar en Barcelona, porque es la ciudad que me han propuesto inicialmente. Tendría que hacerse en una gran ciudad. Si me dijeran de ir a Madrid, Salamanca o alguna de las maravillosas ciudades españolas también estaría encantado. No he estado en una corrida de toros. La he visto televisada en México. Me gustó el ambiente que se respira.

El New York Times le pidió en una ocasión que comentara una película que usted decidiera, y se decantó por Raíces Profundas. ¿A qué se debió la elección? ¿Le gustaría rodar un western?

Me propusieron comentar una de mis películas favoritas. Elegí Raíces profundas porque me parece el mejor western jamás filmado. Como siempre estoy hablando de Bergman, de Kurosawa, de Fellini, de Buñuel, pensé que por elegir algo diferente no perdía nada. Así variaba un poco. Me parecería un proyecto interesante rodar un western. Pero tendría que rodarlo sin dejar la ciudad de Nueva York, porque estoy acostumbrado a trabajar allí. Si encuentro alguna forma de conseguir que eso se pudiera hacer, lo haría. Me he enterado de que Sean Penn ha hecho una película en la que viaja por todo el territorio estadounidense, por Chicago, Los Ángeles, etc. y que todo eso está rodado en Nueva York. Si yo pudiera hacer lo mismo sin salir de Nueva York, sería ideal para mí.


José María Aresté
01/05/2005

jueves, 1 de mayo de 2008

Vicky Cristina Barcelona: el amor es duro según Woody Allen

CANNES, Francia.- Su nueva película "Vicky Cristina Barcelona" trata sobre mujeres, hombres y múltiples amantes, pero con respecto a las relaciones amorosas de la vida real, el director Woody Allen, de 75 años, dice que más de una pareja sexual es demasiado en estos días.

"Ya es suficientemente difícil conseguir una persona," dijo a periodistas en una conferencia de prensa en el festival de cine de Cannes el sábado. "Al tratar de encontrar soluciones en la vida, dos personas tienden a hacer las cosas más difícil que una," afirmó el estadounidense.

"En el cine, se puede hacer porque estoy tratando con personajes extremos (...) pero en la vida real, la mayoría de nosotros no podría manejar una cosa así," agregó.

"Vicky Cristina Barcelona," que muestra varias relaciones amorosas, incluido un trío, debutó con una cálida recepción en Cannes como una de las pocas comedias livianas del festival. Muchas películas, como el drama de prisión "Hunger" y la película de guerra libanesa "Waltz with Bashir" se sumergen en oscuras condiciones humanas.

El diario de espectáculos Daily Variety llamó a "Vicky Cristina" "un divertimento sexy que se disfruta como una tarde soleada en la ciudad española del título," y agregó que la película es "por varios grados, más apasionada que el cine normal (de Allen)."

Allen dijo que definitivamente quiso hacer una película divertida, pero también la considera como una historia algo trágica sobre personas que no se pueden enamorar, otras que se enamoran demasiado y otras que se casan por los motivos equivocados.

JOVENES Y ENAMORADOS

La película trata sobre dos turistas estadounidenses que viajan a la cosmopolita Barcelona para pasar un verano. Una, Vicky (Rebecca Hall), quiere pasarlo estudiando una parte de la cultura española antes de casarse y la otra, Cristina (Scarlett Johansson), está en una búsqueda constante desu realización.

Ambas encuentran el amor, pero este llega con complicaciones. En el caso de Cristina, su romance con el pintor Juan Antonio (Javier Bardem) genera problemas con su ex esposa, María Elena (Penelope Cruz), quien también es pintora.

Aunque las dos -- Maria Elena y Cristina -- inicialmente son rivales, entablan una relación poco convencional entre ellas y Juan Antonio. Al mismo tiempo, un viaje a Barcelona del novio de Vicky la hace dudar sobre su casamiento.

"Quiero que la gente vea el romance, y quería algunas risas," explicó Allen. "Quería ver a dos mujeres jóvenes que van a Barcelona (...) y las cosas gradualmente comienzan a desintegrarse."

Cruz dijo que María Elena era un personaje que podía entender, pero la actriz española admitió que cuando se trata del amor, "probablemente tomaría otro tipo de decisiones en general."

Desde la filmación de "Vicky Cristina" el año pasado, a Cruz se la ligó amorosamente con Bardem, aunque ellos no confirmaron públicamente su relación. Y nuevamente el sábado Cruz logró escapar al tema.

Cuando una pregunta implicó que él era su "novio," ella sólo sonrió y Allen intervino para decir que Bardem no asistió al festival por "un problema familiar."
Fuente: Reuters

Entrevista a Woody Allen: Scoop

Scoop es el Woody Allen de este año. Viendo el trailer a uno le vienen a la cabeza de inmediato Misterioso Asesinato en Manhatan por lo de alocada comedia de suspense con pareje protagonista, y La maldición del escorpión de jade, por el arranque con un mago como motor de la acción. Woody lo tiene dificil tras el gran éxito de Match Point, y parece que para su siguiente reto no ha optado por mantener el tono más pausado de su anterior produción, volviéndose a la comedia americana más clásica con unos tipos a lo Cary Grant y Katherine Hepburn. Sin embargo existen elementos comunes con Match Point: Londres, el misterio y Scarlett, que creemos hará una auténtica pareja “de cine” con Hugh Jackman.

Os traemos una entrevista con Woody Allen para ir abriendo boca. Espero que os guste.

woody allenP: Usted ha comentado en otras entrevistas que a menudo suele tener entre manos varios proyectos cinematográficos a la vez. ¿Por qué decidió de entre todos escoger Scoop?

WA: Verá, mi última película, Match Point, la hice con Scarlett Johansson, y habíamos hablado de hacer otra película juntos. Scoop era una idea que se adaptaba bien a los dos y por eso opté por ella.

P: ¿Cuál fue el punto de partida creativo de la historia a la hora de escribir el guión, la trama de misterio, la historia de amor o la idea para el personaje de Scarlett; la tenacidad de la joven periodista?

WA: No, la idea original era cómo el empeño y la tenacidad de un periodista le llevan a conseguir una exclusiva desde el Más Allá (una historia jugosa de la que se entera después de muerto) y cómo nada ni nadie puede impedirle conseguirla. Era un homenaje al buen periodismo de investigación.

P: No como el periodismo que se hace en Fleet Street* en los últimos años.

*N.T. Calle londinense en la que solían tener su sede muchos periódicos británicos
WA: Digamos que no como el periodismo de peor calidad.

P: Y de ahí, la idea evolucionó para abarcar el personaje de la joven estudiante de periodismo interpretada por Scarlett…

WA: Sí. En un principio, pensé en una reportera porque la idea se me ocurrió antes de conocer a Scarlett. Pero cuando estaba escribiendo el guión y ya sabía que Scarlett iba a interpretar al personaje, me pareció natural que fuera una universitaria de la facultad de periodismo en sus vacaciones de verano.

P: Scoop es la segunda película que rueda en Londres y hay una tercera en camino. Al contrario de lo que sucede con el personaje que interpreta en Scoop, ¿usted sí se ha enamorado de esta ciudad?

WA: Es un lugar estupendo para filmar. A mí me gusta mucho rodar en Nueva York pero Londres se acomoda a mis gustos. El tiempo es muy bueno y las condiciones para rodar (las condiciones económicas, artísticas etc) son buenas. En fin, que es un placer rodar aquí.

P: ¿Tiene ahora algún exterior favorito en Londres, algún equivalente, digamos, a los Estudios Kaufman Astoria o Greenwich Village?

WA: Verá, como no conozco la ciudad tan bien todavía disfruto mucho con todo lo que veo en la ciudad. Me gusta deambular por las calles de Londres, me parece que tienen un encanto especial. Además es muy fácil encontrar buenos exteriores cuando se combina la belleza de la ciudad con la belleza del tiempo que hay aquí todos los días; estos maravillosos cielos sombríos, grises, de luz tenue. Son muy seductores en pantalla.

P: Parece que en Scoop todavía sigue explorando algunas partes de Londres que ya salían en Match Point.

WA: Exacto. Como no conozco la ciudad tan bien, pues tiendo a acercarme a los sitios que me son familiares o que el director artístico me presenta y son pintorescos. Como urbanita que soy, es normal que me quede maravillado (creo que todo el mundo lo estaría) con la enorme cantidad de parques y plazas que hay en Londres, y sus preciosas casas blancas y sus hermosísima campiña. La campiña inglesa es famosa por sus casas de campo y sus fincas y me gusta rodar en esos lugares.
scoop
P: En Scoop ha vuelto a formar equipo con Remi Adefarasin, el director de fotografía de Match Point.

WA: No conocía a Remi de nada antes de hacer Match Point , pero le precedía su fama; me dijeron que me encantaría trabajar con él, y es fantástico. Tuve una entrevista con él y me pareció un tío muy afable y me encantó trabajar con él, así que, le pedí que volviera a trabajar en mi siguiente película. Me alegró muchísimo saber que estaba disponible para mi segunda película en Londres. Es un camarógrafo con mucho talento.

Para la tercera que haré en Londres, este verano, no está disponible. Está realizando otra película para la que ya se había comprometido anteriormente (la secuela de Elizabeth, The Golden Age). Así que trabajaré con Vilmos Zsigmond, con quien ya rodé antes Melinda y Melinda.

P: Al escribir e interpretar el personaje de Sid Waterman, alias Splendini, ha vuelto a escribir e interpretar escenas relacionadas con la magia y los magos. ¿Por qué tanto interés? ¿Es algo que le viene de la infancia o no?

WA: Sí. Siempre ha sido una pequeña afición mía. La tenía cuando era pequeño y ahora que soy mayor me sigue interesando. Todos esos cajones japoneses de barniz rojo de mala calidad, los pañuelos de seda, las espadas, las cartas y los aros de plata y toda la parafernalia que le da ese aspecto exótico es algo que siempre me ha fascinado y divertido.

P: Y también la vestimenta del mago ¿no?

WA: La vestimenta del mago, sí. (ríe) En mi caso, bueno, siempre me tomo una pequeña licencia ahí.

P: Siguiendo con el personaje que interpreta en Scoop, ¿podría comentar un poquito su evolución dentro de la historia? Me recuerda a uno de esos personajes de sus películas que se ven arrastrados de pronto por un aluvión de acontecimientos que les llevan, digamos, a descubrir una tierra ignota en sus vidas.

WA: En las películas de suspense o en este caso, en una comedia de suspense, siempre hay un truco estándar que consiste en que un personaje inocente, por una razón u otra, se vea envuelto en una historia que ni le va ni le viene y en la que no quiere inmiscuirse para nada. Pero siempre existe una razón para que acaben involucrándose. En Scoop, Sondra convence a Sid porque es una estudiante simpática, carismática y muy atractiva. Empieza a implicarse en la historia y acaba metiéndose hasta las orejas.

P: En las últimas escenas, parece que se ve obligado a seguir por la chica.

WA: Sí, ella le gusta; no como novia sino como persona. Pero su sentido común le dice que no se implique, ya que lo único que puede sacar son problemas. Pero es paisana suya y del mismo barrio, alguien con quien puede identificarse y sentir empatía. Y cada vez se mete más y más. El entusiasmo de la chica no tiene límites porque es incansable y porque empieza a enamorarse del sujeto de su investigación.

P: Últimamente, en sus películas, hemos visto protagonistas jóvenes. En Scoop, vuelve a estar presente el elemento joven y sobrenatural. El personaje de Ian McShane tiene un sentimiento paternal y de protección hacia el personaje de Scarlett…

WA: Mmm.

P: ¿Es esto una evolución consciente en la narración de sus películas?

WA: Bueno, no, lo que sucede es que durante años yo he protagonizado e interpretado el papel principal en mis películas. Y ahora, al hacerme mayor, ese papel principal –y desde luego los papeles románticos –tienen que dejarse para la gente joven. Y en eso me baso para escoger el elenco de actores.

P: En cuanto a las estrellas masculinas, ¿ha sido Cary Grant tal vez una inspiración para el personaje de Hugh Jackman y su caracterización? ¿Tal vez Sospecha, en concreto?

WA: No, creo que Hugh es así; es un tío atildado, encantador, simpático que sabe bailar y moverse con gracia, es apuesto y sabe cantar, así que las comparaciones van a ser inevitables. Siempre van a existir; igual que hubo una época en que también se comparaba a Hugh Grant con Cary Grant, porque también es un tipo muy desenvuelto y encantador, como Hugh Jackman, y las comparaciones van a ser inevitables.

P: ¿Le había visto en el musical The Boy from Oz ?

WA: Oh no, no, no lo había visto. No conocía a Hugh Jackman ni había visto ninguna de sus películas y ni siquiera sabía cómo era físicamente antes de conocerlo en persona. Es una de esas personas con las que nunca he coincidido por una razón u otra. Solo había oído decir cosas muy buenas de él y lo buen actor que era.

Le llamamos y le preguntamos si estaría interesado en hacer algo y dijo “claro”. Se acercó a verme y cuando entró me pareció que no solo tenía muy buena planta –es muy atractivo –también es encantador y es muy elegante. Le ofrecí el papel inmediatamente. Tuve mucha suerte de que estuviera libre y que lo quisiera aceptar.

P: En lo que se refiere al palmarés de los actores, ¿qué le pareció trabajar con Ian McShane? Ya hacía películas en Londres allá por los locos años sesenta, cuando usted hizo un par de filmes. ¿Le conocía de entonces?

WA: No, no. Tampoco sabía nada de Ian McShane. Nunca había visto su serie de televisión (Deadwood) ni nada. Juliet Taylor, que elige el reparto conmigo, me dijo “Conozco a la persona perfecta para este papel: Ian McShane.” Y yo dije, “Dile que venga” Vino y fue una de esas situaciones en las que Juliet me mete siempre, en las que resulta que me manda a un actor o a una actriz del cual no sé nada de nada y en cuanto Ian entró por la puerta pensé sin dudarlo un instante “es perfecto” Y no busqué más.

P: Como ya hemos comentado, usted conocía a Scarlett Johansson bien porque acaba de hacer su anterior película con ella. En Match Point nos mostró un lado dramático de la actriz que no habíamos visto nunca. Y ahora en Scoop su lado cómico. ¿Qué tal se la dirige? Y en Scoop, ¿cómo es actuar junto a ella?

WA: Es una delicia. Es como si te tocara la lotería o algo parecido. Simplemente lo tiene todo. La vida ha sido generosa con ella: Es hermosa, sexy, muy lista, divertida, maja, ocurrente y buena compañera de trabajo. Tiene amplitud; garra dramática y humor, cuando se requiere que sea divertida.

Ciertas personas con las que he trabajado a lo largo de los años y Diane Keaton ha sido una de ellas, parece que han sido tocados con una varita mágica y todo lo que hacen es artístico. Y a Scarlett le pasa lo mismo. Ilumina el estudio cuando entra; el equipo de rodaje la adora. Está llena de energía y le infunde a todo el equipo ese sentimiento positivo.

Es un lujo trabajar con ella y no lo digo solo porque sea su co protagonista. Todo el mundo de la compañía estaba deseando trabajar con ella en la segunda película después de la experiencia de la primera.

P: En las escenas que tiene con usted en Scoop, ¿logró estar a su altura?

WA: Oh, no le llegaba ni a la suela del zapato. (ríe) Mire, es una de esas personas que siempre, ya sea entre bastidores o no, me superan. Por muy buena que sea la frase que se me haya ocurrido, cuando nos ponemos a competir, y nos picamos y eso, siempre acaba diciendo algo mejor. Por supuesto, eso para mí merece un gran respeto porque me considero una persona ocurrente e ingeniosa y cuando alguien me puede consistentemente me parece asombroso. Y lo digo de verdad, pregunte a cualquiera del rodaje.

P: Usted conoce bien la cantera de actores de Nueva York y su evolución. Pero en el Reino Unido, hay una enorme cantidad de talento y en Scoop hay gente en pequeños papeles como John Standing, Julian Glover, Fenella Woolgar…

WA: Sí. Inglaterra tiene una tradición teatral fabulosa de verdad. Los actores son maravillosos. Una cosa muy curiosa es que la gente con más talento, los mejores actores, no tienen reparos en aceptar pequeños papeles. El asunto del ego no les afecta ni la talla de los papeles. Y es posible ver a un gran actor shakesperiano en televisión haciendo un anuncio. Allí no es una vergüenza hacer eso. Así que tengo gente fantástica que tal vez si estuvieran en este país no se dignarían a aceptar un pequeño papel o un papel de un o dos días. Allí, lo hacen con gran placer y entusiasmo, y les encanta.
Todo el mundo está dispuesto a arrimar el hombro, de manera que, al final, tienes a grandes actores en todo el espectro de la película. A mí me beneficia eso.

P: En cuanto al género de comedia de suspense, ¿le ha servido de inspiración algún trabajo mientras escribía el guión o mientras estuvo en Londres? Scoop es una historia más desenfadada que Match Point, pero sigue habiendo maldad y misterio…

WA: Bueno, tuve en mente esos relatos de asesinato y misterio que tanto me gustaban de pequeño, ya fueran cómicos o, en la mayoría de los casos, serios. Una de mis películas favoritas es Misterioso Asesinato en Manhattan…

P: Sí.

WA: …y me gusta esa clase de cine. Cuando era niño me gustaba La Cena de los Acusados y sus secuelas y, sin duda, las películas de asesinatos y misterio de Bob Hope que veía cuando todavía era aún más joven y, por supuesto, las películas de suspense de Hitchcock y muchísimas otras, muy buenas, que se han hecho en el pasado.

El problema es que cuando se hace una película cómica de suspense no es posible lograr un efecto tan dramático como cuando se hace seriamente. Pero no se puede hacer nada con eso. Scoop era una película cómica y quería que fuera desenfadada (hasta facilona) en algunos puntos. Es un tipo de película que a mí me gusta ver y hacer. Luego, que al público le guste, eso ya…

P: Antes he mencionado Sospecha, en parte por lo del vaso de leche que Sondra le trae a Peter en una escena y, luego, un poco más tarde, también se me pasa por la cabeza, Diabólicas.

WA: Tiene razón. Es verdad que siempre te pueden recordar (aunque no quiero hacer comparaciones porque me parece un poco pretencioso…) pero, es cierto que estas películas siempre recuerdan a Hitchcock, porque hizo tantas películas de suspense y empleó tantos trucos que es imposible hacer algo de suspense sin que de alguna manera recuerde a Hitchcock. No me refiero a su gran calidad sino a cosas estructurales. Pero la mía tiene ese toque ligero, ese énfasis en lo desenfadado.

P: Como sucede con Misterioso Asesinato en Manhattan, en Scoop también hay dos personas que deambulan por la ciudad tratando de encontrarle sentido a algo.

WA: Sí y muchas escenas con diálogos muy rápidos. En Scoop, quería hacer lo mismo. Verá, yo no tengo una gran amplitud como actor, al contrario de Scarlett, mis recursos son limitados. Puedo interpretar a un intelectual (a un profesor de universidad o a un siquiatra) o puedo interpretar a un delincuente (a un corredor de apuestas cutre) En Scoop, soy un mago barato de vodevil.

P: Ha dicho que espera que al público le guste la película, pero al ritmo tan vertiginoso con el que las produce ¿no le preocupa la respuesta del público a sus películas?

WA: Bueno, no puedes perder el sueño por cosas así. Porque, entonces, lo que sucede es que te paralizas y lo que intentas hacer es anticipar sus gustos; y das un paso y te entra el pánico y estás todo el tiempo: “No, esto no”. Así que, lo mejor es hacer lo que uno quiere hacer y luego esperar que guste.

Esa ha sido siempre mi forma de trabajar. Siempre he hecho lo que he querido, ya fuera un musical o una película en blanco y negro o un drama a lo Bergman. Si algo me resulta interesante en un momento determinado, lo hago. Y espero que al público le guste. Si no es así, no se puede hacer nada. Paso a la siguiente. Que gusta, pues siempre es halagüeño.

Lo que sí que no quiero hacer es…te tiene que gustar la película, pero si haces algo y al final no te gusta a ti…escribo el guión y luego la dirijo y si no me gusta cuando la he terminado, aunque al público le guste, pienso “bueno, les he dado gato por liebre” o “no se enteran” o “menuda porquería he hecho” No es una sensación buena.

Pero si haces una película que te gusta y de la que piensas: “es realmente un buen trabajo; le he sacado todo el jugo al guión y lo he llevado a la pantalla estupendamente”, si gusta, genial. Y si no gusta, pues, a pesar de todo, te quedas con buen sabor de boca. Piensas: “Vaya, mala suerte, no les ha gustado. Pero he dado todo de mí y es una pena que no les guste” Ese sentimiento es mucho mejor que el de que guste y tú no te quedes contento.

Vía http://www.cinemaspop.net/

martes, 1 de abril de 2008

Entrevista a Woody Allen: Melinda & Melinda

Entrevistar a Woody Allen es un honor, que tuve ocasión de vivir con ocasión del pasado Festival de San Sebastián, donde el director neoyorquino recibió el Premio Donostia. Hacer una película todos los años, y mantener un excelente nivel, no es tarea sencilla, pero él la aborda con ejemplar puntualidad. Quizá Melinda y Melinda no sea su mejor film, pero como es habitual, su punto de partida ya es toda una sorpresa.

Woody-Allen

La película juega con la idea de comedia y drama. En algunos pasajes he dudado si era comedia o drama. ¿Ha querido jugar a la confusión, es decir, que al final el espectador crea que es todo muy parecido?

Pienso que son mundos tan cercanos que lo mismo se puede ver como una tragedia o como una comedia. Depende del punto de vista con el que se mire, o de la situación en la vida de cada uno. El mismo acontecimiento puede verse de dos maneras diferentes.

En varias entrevistas usted ha declarado tener un sentimiento trágico y pesimista de la vida. A algunos espectadores nos resulta imposible creer que esto es así, con su sentido del humor.

Hay momentos en los que me he sentido bien, porque han sido agradables y felices. Algunos ha habido. Pero en general sí que soy muy pesimista cuando pienso en la vida. Espero que mis películas hayan reflejado muchas cosas diferentes, pero pienso que la idea que reina en todas ellas es bastante oscura. Cuando leo el periódico todas las mañanas y veo lo que ocurre, no puedo evitar sentirme pesimista.

Usted es uno de los más reputados directores, actores y guionistas del cine actual. ¿Pensó de pequeño alguna vez que podía llegar tan lejos?

No. Me echaron del colegio y tuve suerte, porque escribía chistes. Gracias a eso pude sobrevivir, pero nunca imaginé que podría llegar a esto, que aquello que escribía entonces podría llevarme al éxito. Siempre he dicho que era una persona con mucha suerte. El resto de amigos del colegio se iban convirtiendo en médicos, abogados, o economistas. Yo francamente no sé qué hubiera podido hacer si no me hubiera dedicado a esto.

¿Escribir guiones a partir de una idea es parecido a vivir la vida?

Al escribir todo tiene su lógica. Hay cosas que salen bien y otras que salen mal. Al final, lo único que te puede pasar es que ruedes una mala película. Pero cuando en la vida real reflexionamos sobre algo, y uno se deja llevar por su instinto, las consecuencias pueden ser mucho peores que simplemente una mala película.

¿Qué supone para usted el premio Donostia que recibió en el festival de San Sebastián? ¿Qué piensa de que las comedias apenas reciban premios?

Venir a recibir el premio Donostia ha sido una manera de agradecer al público español su fidelidad y su apoyo durante todos estos años. Para mí es una gran oportunidad estar aquí y poder agradecérselo de esta manera. Las comedias lo tienen más difícil para conseguir premios, porque los trabajos serios siempre calan más hondo dentro de nosotros. El mundo es trágico por naturaleza, y las tragedias nos llegan de una manera más profunda. Se suele decir que la comedia es un trabajo intelectual difícil de hacer, pero al final se ve que realmente las comedias apenas reciben premios. Ahí subyace la idea de que la tragedia es más importante. La comedia se relaciona siempre con destrucción y el drama con la confrontación con la realidad.

Siempre se ha dicho que sus películas tienen siempre un carácter autobiográfico. ¿Cree que cada una de ellas representa su estado de ánimo en ese momento? ¿Alguna se basa en una anécdota importante de su propia vida?

Se ha convertido en un tópico, pero estoy de acuerdo en que mis películas reflejan mis observaciones, mis sentimientos y anécdotas específicas que me han ocurrido en momentos determinados. La gente suele aceptarlas como autobiográficas, y no siempre han sucedido las cosas tal cual, pero sí que reflejan mi filosofía y mi forma de pensar.

Hubo una época en que siempre trabajaba con Mia Farrow y Diane Keaton, pero ahora cambia de actores en cada película. ¿Siente la necesidad de probar intérpretes nuevos? ¿Conocía a Radha Mitchell antes de darle el papel protagonista?

En el caso de Mia Farrow y Diane Keaton lo único que puedo decir es que nos compenetrábamos muy bien y pasábamos el tiempo juntos. Vivía con ellas y pasaba todo el día con ellas, y creo que fue una experiencia gratificante rodar con ellas. En cuanto a los demás, es cierto que tengo muchas preferencias en cuanto a los actores, a veces escribo pensando en alguno de ellos, y prefiero que sean los que terminen interpretando ese papel. En el caso de Radha Mitchell, la conocí en un corto de diez minutos que había rodado para la universidad. Y me gustó, me pareció una chica muy interesante, guapa y que sabía interpretar. Algunos de mis colaboradores eran reacios y me preguntaban por qué le había dado un papel tan importante, y si sería capaz de hacerlo. Pero yo creía que sí, porque pensaba que si podía actuar diez minutos también podía hacerlo durante dos horas.

¿Por qué en las películas en las que usted no actúa siempre elige a un actor para que haga un papel parecido a la imagen que tenemos de usted?

Me sustituyo por John Cusack o Will Ferrell. Sí que me gusta interpretar a los protagonistas, pero hay que ser realista y ver que ya no soy el más indicado para los papeles románticos. La gente quiere ver los problemas que tiene una persona joven y romántica, y yo ya no estoy para esos trotes.

¿Qué piensa de los resultados de las elecciones estadounidenses?

Pienso que como ciudadano es importante que participemos en la democracia, porque la democracia es el gobierno del pueblo, y si éste no participa, no tiene sentido. De momento hay que participar. Hay muchos votantes indecisos en Estados Unidos, lo cual es inexplicable. Si la Administración Bush fuera una empresa, y Bush el director, llegaría un momento en el que le despedirían, porque el trabajo que ha hecho no es el más adecuado. Creo que está muy claro que habría que haberle sustituido por otros que sean capaces de solucionar los problemas a los que se enfrenta EE.UU. actualmente.

¿Ha venido alguna vez a rodar a Europa? Parece ser que hay un proyecto para que usted ruede en Barcelona, ¿sería capaz de hacerlo? ¿Ha estado en una corrida de toros?

Sí que he estado alguna vez. El año pasado estuve rodando alguna secuencia en Londres y fue muy gratificante. Estaría encantado de venir y rodar en España. Las personas que tienen la idea de rodar una película necesitan encontrar financiación. En cuanto se consiga eso, si se consigue, estaría encantado de rodar en Barcelona, porque es la ciudad que me han propuesto inicialmente. Tendría que hacerse en una gran ciudad. Si me dijeran de ir a Madrid, Salamanca o alguna de las maravillosas ciudades españolas también estaría encantado. No he estado en una corrida de toros. La he visto televisada en México. Me gustó el ambiente que se respira.

El New York Times le pidió en una ocasión que comentara una película que usted decidiera, y se decantó por Raíces Profundas. ¿A qué se debió la elección? ¿Le gustaría rodar un western?

Me propusieron comentar una de mis películas favoritas. Elegí Raíces profundas porque me parece el mejor western jamás filmado. Como siempre estoy hablando de Bergman, de Kurosawa, de Fellini, de Buñuel, pensé que por elegir algo diferente no perdía nada. Así variaba un poco. Me parecería un proyecto interesante rodar un western. Pero tendría que rodarlo sin dejar la ciudad de Nueva York, porque estoy acostumbrado a trabajar allí. Si encuentro alguna forma de conseguir que eso se pudiera hacer, lo haría. Me he enterado de que Sean Penn ha hecho una película en la que viaja por todo el territorio estadounidense, por Chicago, Los Ángeles, etc. y que todo eso está rodado en Nueva York. Si yo pudiera hacer lo mismo sin salir de Nueva York, sería ideal para mí.


José María Aresté
01/05/2005

sábado, 1 de diciembre de 2007

Entrevista a Hugh Jackman y Woody Allen: Scoop

WOODY ALLEN HABLA SOBRE SCOOP
En su nueva película comparte protagonismo con Scarlett Johansson, Hugh Jackman e Ian McShane

27/07/2006


El próximo otoño está previsto el estreno de Scoop donde el director norteamericano Woody Allen, comparte protagonismo con Scarlett Johansson, Hugh Jackman e Ian McShane.

Entrevista Con Woody Allen

P: Usted ha comentado en otras entrevistas que a menudo suele tener entre manos varios proyectos cinematográficos a la vez. ¿Por qué decidió de entre todos escoger Scoop?
WA: Verá, mi última película, Match Point, la hice con Scarlett Johansson, y habíamos hablado de hacer otra película juntos. Scoop era una idea que se adaptaba bien a los dos y por eso opté por ella.

P: ¿Cuál fue el punto de partida creativo de la historia a la hora de escribir el guión, la trama de misterio, la historia de amor o la idea para el personaje de Scarlett; la tenacidad de la joven periodista?
WA: No, la idea original era cómo el empeño y la tenacidad de un periodista le llevan a conseguir una exclusiva desde el Más Allá (una historia jugosa de la que se entera después de muerto) y cómo nada ni nadie puede impedirle conseguirla. Era un homenaje al buen periodismo de investigación.

P: No como el periodismo que se hace en Fleet Street* en los últimos años. *N.T. Calle londinense en la que solían tener su sede muchos periódicos británicos
WA: Digamos que no como el periodismo de peor calidad.

P: Y de ahí, la idea evolucionó para abarcar el personaje de la joven estudiante de periodismo interpretada por Scarlett...
WA: Sí. En un principio, pensé en una reportera porque la idea se me ocurrió antes de conocer a Scarlett. Pero cuando estaba escribiendo el guión y ya sabía que Scarlett iba a interpretar al personaje, me pareció natural que fuera una universitaria de la facultad de periodismo en sus vacaciones de verano.

P: Scoop es la segunda película que rueda en Londres y hay una tercera en camino. Al contrario de lo que sucede con el personaje que interpreta en Scoop, ¿usted sí se ha enamorado de esta ciudad?
WA: Es un lugar estupendo para filmar. A mí me gusta mucho rodar en Nueva York pero Londres se acomoda a mis gustos. El tiempo es muy bueno y las condiciones para rodar (las condiciones económicas, artísticas etc) son buenas. En fin, que es un placer rodar aquí.

P: ¿Tiene ahora algún exterior favorito en Londres, algún equivalente, digamos, a los Estudios Kaufman Astoria o Greenwich Village?
WA: Verá, como no conozco la ciudad tan bien todavía disfruto mucho con todo lo que veo en la ciudad. Me gusta deambular por las calles de Londres, me parece que tienen un encanto especial. Además es muy fácil encontrar buenos exteriores cuando se combina la belleza de la ciudad con la belleza del tiempo que hay aquí todos los días; estos maravillosos cielos sombríos, grises, de luz tenue. Son muy seductores en pantalla.

P: Parece que en Scoop todavía sigue explorando algunas partes de Londres que ya salían en Match Point.
WA: Exacto. Como no conozco la ciudad tan bien, pues tiendo a acercarme a los sitios que me son familiares o que el director artístico me presenta y son pintorescos. Como urbanita que soy, es normal que me quede maravillado (creo que todo el mundo lo estaría) con la enorme cantidad de parques y plazas que hay en Londres, y sus preciosas casas blancas y sus hermosísima campiña. La campiña inglesa es famosa por sus casas de campo y sus fincas y me gusta rodar en esos lugares.

P: En Scoop ha vuelto a formar equipo con Remi Adefarasin, el director de fotografía de Match Point.
WA: No conocía a Remi de nada antes de hacer Match Point , pero le precedía su fama; me dijeron que me encantaría trabajar con él, y es fantástico. Tuve una entrevista con él y me pareció un tío muy afable y me encantó trabajar con él, así que, le pedí que volviera a trabajar en mi siguiente película. Me alegró muchísimo saber que estaba disponible para mi segunda película en Londres. Es un camarógrafo con mucho talento.

Para la tercera que haré en Londres, este verano, no está disponible. Está realizando otra película para la que ya se había comprometido anteriormente (la secuela de Elizabeth, The Golden Age). Así que trabajaré con Vilmos Zsigmond, con quien ya rodé antes Melinda y Melinda.

P: Al escribir e interpretar el personaje de Sid Waterman, alias Splendini, ha vuelto a escribir e interpretar escenas relacionadas con la magia y los magos. ¿Por qué tanto interés? ¿Es algo que le viene de la infancia o no?
WA: Sí. Siempre ha sido una pequeña afición mía. La tenía cuando era pequeño y ahora que soy mayor me sigue interesando. Todos esos cajones japoneses de barniz rojo de mala calidad, los pañuelos de seda, las espadas, las cartas y los aros de plata y toda la parafernalia que le da ese aspecto exótico es algo que siempre me ha fascinado y divertido.

P: Y también la vestimenta del mago ¿no?
WA: La vestimenta del mago, sí. (ríe) En mi caso, bueno, siempre me tomo una pequeña licencia ahí.

P: Siguiendo con el personaje que interpreta en Scoop, ¿podría comentar un poquito su evolución dentro de la historia? Me recuerda a uno de esos personajes de sus películas que se ven arrastrados de pronto por un aluvión de acontecimientos que les llevan, digamos, a descubrir una tierra ignota en sus vidas.
WA: En las películas de suspense o en este caso, en una comedia de suspense, siempre hay un truco estándar que consiste en que un personaje inocente, por una razón u otra, se vea envuelto en una historia que ni le va ni le viene y en la que no quiere inmiscuirse para nada. Pero siempre existe una razón para que acaben involucrándose. En Scoop, Sondra convence a Sid porque es una estudiante simpática, carismática y muy atractiva. Empieza a implicarse en la historia y acaba metiéndose hasta las orejas.

P: En las últimas escenas, parece que se ve obligado a seguir por la chica.
WA: Sí, ella le gusta; no como novia sino como persona. Pero su sentido común le dice que no se implique, ya que lo único que puede sacar son problemas. Pero es paisana suya y del mismo barrio, alguien con quien puede identificarse y sentir empatía. Y cada vez se mete más y más. El entusiasmo de la chica no tiene límites porque es incansable y porque empieza a enamorarse del sujeto de su investigación.

P: Últimamente, en sus películas, hemos visto protagonistas jóvenes. En Scoop, vuelve a estar presente el elemento joven y sobrenatural. El personaje de Ian McShane tiene un sentimiento paternal y de protección hacia el personaje de Scarlett...
WA: Mmm.

P: ¿Es esto una evolución consciente en la narración de sus películas?
WA: Bueno, no, lo que sucede es que durante años yo he protagonizado e interpretado el papel principal en mis películas. Y ahora, al hacerme mayor, ese papel principal –y desde luego los papeles románticos –tienen que dejarse para la gente joven. Y en eso me baso para escoger el elenco de actores.

P: En cuanto a las estrellas masculinas, ¿ha sido Cary Grant tal vez una inspiración para el personaje de Hugh Jackman y su caracterización? ¿Tal vez Sospecha, en concreto?
WA: No, creo que Hugh es así; es un tío atildado, encantador, simpático que sabe bailar y moverse con gracia, es apuesto y sabe cantar, así que las comparaciones van a ser inevitables. Siempre van a existir; igual que hubo una época en que también se comparaba a Hugh Grant con Cary Grant, porque también es un tipo muy desenvuelto y encantador, como Hugh Jackman, y las comparaciones van a ser inevitables.

P: ¿Le había visto en el musical The Boy from Oz ?
WA: Oh no, no, no lo había visto. No conocía a Hugh Jackman ni había visto ninguna de sus películas y ni siquiera sabía cómo era físicamente antes de conocerlo en persona. Es una de esas personas con las que nunca he coincidido por una razón u otra. Solo había oído decir cosas muy buenas de él y lo buen actor que era.

Le llamamos y le preguntamos si estaría interesado en hacer algo y dijo “claro”. Se acercó a verme y cuando entró me pareció que no solo tenía muy buena planta –es muy atractivo –también es encantador y es muy elegante. Le ofrecí el papel inmediatamente. Tuve mucha suerte de que estuviera libre y que lo quisiera aceptar.

P: En lo que se refiere al palmarés de los actores, ¿qué le pareció trabajar con Ian McShane? Ya hacía películas en Londres allá por los locos años sesenta, cuando usted hizo un par de filmes. ¿Le conocía de entonces?
WA: No, no. Tampoco sabía nada de Ian McShane. Nunca había visto su serie de televisión (Deadwood) ni nada. Juliet Taylor, que elige el reparto conmigo, me dijo “Conozco a la persona perfecta para este papel: Ian McShane.” Y yo dije, “Dile que venga” Vino y fue una de esas situaciones en las que Juliet me mete siempre, en las que resulta que me manda a un actor o a una actriz del cual no sé nada de nada y en cuanto Ian entró por la puerta pensé sin dudarlo un instante “es perfecto” Y no busqué más.

P: Como ya hemos comentado, usted conocía a Scarlett Johansson bien porque acaba de hacer su anterior película con ella. En Match Point nos mostró un lado dramático de la actriz que no habíamos visto nunca. Y ahora en Scoop su lado cómico. ¿Qué tal se la dirige? Y en Scoop, ¿cómo es actuar junto a ella?
WA: Es una delicia. Es como si te tocara la lotería o algo parecido. Simplemente lo tiene todo. La vida ha sido generosa con ella: Es hermosa, sexy, muy lista, divertida, maja, ocurrente y buena compañera de trabajo. Tiene amplitud; garra dramática y humor, cuando se requiere que sea divertida.

Ciertas personas con las que he trabajado a lo largo de los años y Diane Keaton ha sido una de ellas, parece que han sido tocados con una varita mágica y todo lo que hacen es artístico. Y a Scarlett le pasa lo mismo. Ilumina el estudio cuando entra; el equipo de rodaje la adora. Está llena de energía y le infunde a todo el equipo ese sentimiento positivo.

Es un lujo trabajar con ella y no lo digo solo porque sea su co protagonista. Todo el mundo de la compañía estaba deseando trabajar con ella en la segunda película después de la experiencia de la primera.

P: En las escenas que tiene con usted en Scoop, ¿logró estar a su altura?
WA: Oh, no le llegaba ni a la suela del zapato. (ríe) Mire, es una de esas personas que siempre, ya sea entre bastidores o no, me superan. Por muy buena que sea la frase que se me haya ocurrido, cuando nos ponemos a competir, y nos picamos y eso, siempre acaba diciendo algo mejor. Por supuesto, eso para mí merece un gran respeto porque me considero una persona ocurrente e ingeniosa y cuando alguien me puede consistentemente me parece asombroso. Y lo digo de verdad, pregunte a cualquiera del rodaje.

P: Usted conoce bien la cantera de actores de Nueva York y su evolución. Pero en el Reino Unido, hay una enorme cantidad de talento y en Scoop hay gente en pequeños papeles como John Standing, Julian Glover, Fenella Woolgar...
WA: Sí. Inglaterra tiene una tradición teatral fabulosa de verdad. Los actores son maravillosos. Una cosa muy curiosa es que la gente con más talento, los mejores actores, no tienen reparos en aceptar pequeños papeles. El asunto del ego no les afecta ni la talla de los papeles. Y es posible ver a un gran actor shakesperiano en televisión haciendo un anuncio. Allí no es una vergüenza hacer eso. Así que tengo gente fantástica que tal vez si estuvieran en este país no se dignarían a aceptar un pequeño papel o un papel de un o dos días. Allí, lo hacen con gran placer y entusiasmo, y les encanta.
Todo el mundo está dispuesto a arrimar el hombro, de manera que, al final, tienes a grandes actores en todo el espectro de la película. A mí me beneficia eso.

P: En cuanto al género de comedia de suspense, ¿le ha servido de inspiración algún trabajo mientras escribía el guión o mientras estuvo en Londres? Scoop es una historia más desenfadada que Match Point, pero sigue habiendo maldad y misterio...
WA: Bueno, tuve en mente esos relatos de asesinato y misterio que tanto me gustaban de pequeño, ya fueran cómicos o, en la mayoría de los casos, serios. Una de mis películas favoritas es Misterioso Asesinato en Manhattan...

P: Sí.
WA: ...y me gusta esa clase de cine. Cuando era niño me gustaba La Cena de los Acusados y sus secuelas y, sin duda, las películas de asesinatos y misterio de Bob Hope que veía cuando todavía era aún más joven y, por supuesto, las películas de suspense de Hitchcock y muchísimas otras, muy buenas, que se han hecho en el pasado.

El problema es que cuando se hace una película cómica de suspense no es posible lograr un efecto tan dramático como cuando se hace seriamente. Pero no se puede hacer nada con eso. Scoop era una película cómica y quería que fuera desenfadada (hasta facilona) en algunos puntos. Es un tipo de película que a mí me gusta ver y hacer. Luego, que al público le guste, eso ya...

P: Antes he mencionado Sospecha, en parte por lo del vaso de leche que Sondra le trae a Peter en una escena y, luego, un poco más tarde, también se me pasa por la cabeza, Diabólicas.
WA: Tiene razón. Es verdad que siempre te pueden recordar (aunque no quiero hacer comparaciones porque me parece un poco pretencioso…) pero, es cierto que estas películas siempre recuerdan a Hitchcock, porque hizo tantas películas de suspense y empleó tantos trucos que es imposible hacer algo de suspense sin que de alguna manera recuerde a Hitchcock. No me refiero a su gran calidad sino a cosas estructurales. Pero la mía tiene ese toque ligero, ese énfasis en lo desenfadado.

P: Como sucede con Misterioso Asesinato en Manhattan, en Scoop también hay dos personas que deambulan por la ciudad tratando de encontrarle sentido a algo.
WA: Sí y muchas escenas con diálogos muy rápidos. En Scoop, quería hacer lo mismo. Verá, yo no tengo una gran amplitud como actor, al contrario de Scarlett, mis recursos son limitados. Puedo interpretar a un intelectual (a un profesor de universidad o a un siquiatra) o puedo interpretar a un delincuente (a un corredor de apuestas cutre) En Scoop, soy un mago barato de vodevil.

P: Ha dicho que espera que al público le guste la película, pero al ritmo tan vertiginoso con el que las produce ¿no le preocupa la respuesta del público a sus películas?
WA: Bueno, no puedes perder el sueño por cosas así. Porque, entonces, lo que sucede es que te paralizas y lo que intentas hacer es anticipar sus gustos; y das un paso y te entra el pánico y estás todo el tiempo: “No, esto no”. Así que, lo mejor es hacer lo que uno quiere hacer y luego esperar que guste.

Esa ha sido siempre mi forma de trabajar. Siempre he hecho lo que he querido, ya fuera un musical o una película en blanco y negro o un drama a lo Bergman. Si algo me resulta interesante en un momento determinado, lo hago. Y espero que al público le guste. Si no es así, no se puede hacer nada. Paso a la siguiente. Que gusta, pues siempre es halagüeño.

Lo que sí que no quiero hacer es...te tiene que gustar la película, pero si haces algo y al final no te gusta a ti...escribo el guión y luego la dirijo y si no me gusta cuando la he terminado, aunque al público le guste, pienso “bueno, les he dado gato por liebre” o “no se enteran” o “menuda porquería he hecho” No es una sensación buena.

Pero si haces una película que te gusta y de la que piensas: “es realmente un buen trabajo; le he sacado todo el jugo al guión y lo he llevado a la pantalla estupendamente”, si gusta, genial. Y si no gusta, pues, a pesar de todo, te quedas con buen sabor de boca. Piensas: “Vaya, mala suerte, no les ha gustado. Pero he dado todo de mí y es una pena que no les guste” Ese sentimiento es mucho mejor que el de que guste y tú no te quedes contento.

Entrevista Con Hugh Jackman
P: ¿Qué clase de película es Scoop?
HJ: Es una comedia inteligente, divertida e ingeniosa con un par de momentos dramáticos. Soy un gran admirador de las películas de Woody.
Allen y cuando leí el guión me recordó un poco a algunas de sus primeras comedias.

Los personajes de Scarlett Johansson y Woody reciben el soplo de que mi personaje podría ser un asesino múltiple. El problema es que soy un político en ciernes y el hijo de un lord. De manera que, en todos los sentidos, soy la última persona de la que se sospecharía una cosa semejante.
La trama se complica mucho cuando las pruebas contra mí empiezan a acumularse y el personaje de Scarlett comienza a enamorarse del mío.

P: ¿Qué clase de persona es el personaje de Peter Lyman?
HJ: Para mí es uno de esos personajes que salen en las páginas de la revista “Hola” o en “OK”. Al contrario de lo sucede con la prensa sensacionalista de Estados Unidos, estas revistas hacen reportajes sobre la Jet set y los aristócratas y sus hijos. Peter proviene de una familia muy bien establecida. Es un hombre elegante y desenvuelto que sale con las modelos más famosas del momento.

P: ¿Cómo conoce al personaje de Scarlett?
HJ: Scarlett recibe un soplo. Un fantasma le revela que Peter podría ser un asesino múltiple y entonces empieza a perseguirle obstinadamente.
Ella y el personaje de Woody empiezan a investigar al mío. El mundo de Peter es bastante truculento y muy celoso de las formas. Cuando conoce a Sondra (aunque al principio la conoce como Jade Spade) se queda muy intrigado y algo desarmado por la personalidad de la norteamericana. Es una mujer muy seductora, hermosa, valiente, encantadora y muy directa. E irremediablemente empieza a enamorarse de ella.

P: Su personaje se parece a la típica periodista vehemente de los clásicos del cine norteamericano, la mujer que dice lo que piensa y persigue lo que quiere.
HJ: La interpretación de Scarlett es un poquito una vuelta a esos jóvenes periodistas resueltos de las viejas películas.

P: ¿Cómo se puso Woody Allen en contacto con usted para ofrecerle el papel de Peter?
HJ: Me llamó mi agente y me dijo que el director de reparto de Woody Allen quería verme en relación con una película que iban a rodar en Inglaterra (lo cual me pareció raro); una película de Woody Allen rodada en Londres me parecía una contradicción. También me dijeron que no me ofendiera si mi reunión con Woody sólo duraba dos minutos.

Bueno, la reunión duró en realidad unos tres minutos, así que, supongo que debió de ir muy bien (risas) Me dijo: “Verás, voy a hacer una película y ya sé que probablemente tengas cosas mejores que hacer pero si quieres leer el guión –lo cual probablemente no querrás hacer –pero si lo haces y te gusta, ¿eh?, me encantaría que la hicieras tú”. Y eso fue prácticamente todo. Fue, y siguió siéndolo, así de fácil. Scoop es hasta la fecha una de mis mejores experiencias cinematográficas.

P: Ha trabajado junto al Woody Allen director y también actor.

HJ: (risas) “Trabajar con Woody Allen“Me encanta decir eso de que “He trabajado con Woody Allen...” Varias veces tuve que pellizcarme para comprobar que era cierto... Trabajar con él es fantástico porque crea un ambiente distendido en el rodaje. Todo va con mucha calma y luego, de repente, a las tres de la tarde, te manda a casa, casi como un horario de oficina.

No hace muchas tomas y tampoco hay demasiados ensayos. En la película tengo que besar a Scarlett (¡qué desagradable! pero alguien tiene que hacerlo...); el caso es que Woody no hizo muchas tomas de esas escenas. Pero está bien que fuera así porque cuando volví a casa con mi mujer pude decirle: “Cariño, créeme, ha sido una y nada más que una toma”.

Lo más difícil para mí fue la costumbre que tiene Woody de improvisar, sobre todo con sus frases. A él le parece muy bien si quieres improvisar. Y por supuesto, cada vez que él improvisaba algo era gracioso y diferente y a mí me daba la risa y de vez en cuando se enfadaba un poquito conmigo y me decía: “No, no, no, por favor, mi personaje es un hombre zafio, no es divertido” Y yo le decía “pero es que si sigues improvisando así y yo estoy en la escena, me voy a reír. Tienes que ser un poco más aburrido”

Lo que también fue estupendo fue ver a Woody y a Scarlett trabajando juntos. Hay una química especial entre ellos. Entiendo perfectamente que le haya pedido a Scarlett que repita de nuevo después de Match Point. Cuando tienen una escena juntos son muy divertidos y nos hicieron reír a todos mucho.

P: ¿Qué te ha parecido trabajar con ella?
HJ: La verdad es que es un fenómeno, porque la chica sabe hacer de todo. La pantalla se ilumina con ella. Hemos cantado juntos y canta como los ángeles; baila que da gusto verla. Prácticamente todo el equipo de rodaje estaba prendado de ella.

Es una mujer increíblemente práctica, con un talento asombroso y mucho aplomo. Con ella, no hubo ni un solo día de rodaje que se hiciera cuesta arriba.

P: Su personaje está rodeado de misterio ¿cómo planteó la ambigüedad de su caracterización?
HJ: Como la película, aparte de ser una comedia, también es un filme de suspense, va siguiendo la relación que hay entre la pareja pero nunca estás seguro de si soy un asesino o no. Soy australiano pero de padres ingleses y por lo tanto he pasado mucho tiempo en Inglaterra y los ingleses son gente muy hermética. Lleva mucho tiempo llegar a conocer de verdad a un anglosajón. De manera que quería que Peter fuera encantador pero un poquito reservado. Eso hace que el personaje sea un poco más enigmático y mantiene al público en vilo hasta el final.

P: ¿Cómo ha sido la experiencia de rodar en el Reino Unido con un director intrínsecamente “americano”?
HJ: Es un director muy querido allí. Tuvimos unos actores increíbles en Scoop. Actores que han sido nombrado caballeros y tienen el título de Sir y todo eso. Y esos mismos actores venían porque estaban deseando trabajar con Woody Allen. Se lo rifaban. Woody decía: “Me siento mal porque lo único que puedo darles es una frase” Últimamente no se hace mucho cine en Londres y menos del calibre de las películas de Woody Allen. Por eso, todo el mundo que pudo trabajar en esta película se sentía muy privilegiado.

P: ¿Ha tenido en algún momento la sensación de ver Londres desde un prisma diferente?
HJ: Sí, a Woody no le gusta la luz directa cuando está rodando exteriores. La luz directa puede ser demasiado violenta; Woody piensa que no favorece a los actores. Así que ésta ha sido la primera vez que he trabajado en Inglaterra y todo el mundo estaba encantado cuando salía un día nublado y gris. No sé si estaría haciéndoles sacrificios a los dioses pero durante cuatro semanas seguidas tuvimos un cielo encapotado y apenas lluvia; extraordinario. Normalmente los ingleses se quejan un montón del tiempo pero yo estuve rodeado de gente feliz.

La experiencia fue una verdadera maravilla, y una gran oportunidad. Le estaré eternamente agradecido.

Sinopsis
Sondra Pransky (Scarlett Johansson) es una estudiante americana de periodismo que se encuentra en Gran Bretaña visitando unos amigos. Durante su estancia en Londres, acude a un espectáculo de magia, donde el ilusionista (Woody Allen) le hace subir al escenario, para realizar uno de sus trucos en el que ella debe desaparecer. Mientras Sondra está esperando “desmaterializarse”, recibe la visita del fantasma de un reportero fallecido (Ian McShane), que le dará la exclusiva del año.

El espíritu afirma que Peter Lyman (Hugh Jackman), el rico y atractivo hijo de un conocido aristócrata británico, está llevando una doble vida como el “Asesino del Tarot”, un asesino en serie que lleva tiempo aterrorizando el país y eludiendo a la justicia. Con la ayuda del mago, Sondra empieza a investigar la noticia y consigue juntar ciertas evidencias incriminatorias contra Lyman. De todas formas, cuanto más sabe de él, más peligrosa se vuelve la investigación, sobre todo cuando nota que empieza a enamorarse del atractivo presunto asesino.