domingo, 1 de junio de 2008

Woody Allen dice que "La vida es un problema"

Woody Allen desmiente a Jaume Roures y confirma sus planes de rodar otra película en España

El veterano director podría ambientar el nuevo film en Barcelona, Madrid o San Sebastián

Cannes. (EFE/Redacción).- El director estadounidense Woody Allen, que esta noche estrena en Cannes su última película 'Vicky Cristina Barcelona', rodada en la ciudad catalana, afirmó hoy en una entrevista con un grupo de periodistas que planea volver a situar un filme en España, que podría ser en Madrid o San Sebastián.

Con estas declaraciones, el veterano cineasta desmiente las declraciones efectuadas por uno de los presidentes de Mediapro -empresa productora de la película-, Jaume Roures, quien dijo que Allen no rodaría en España sus dos películas pendientes por las "presiones mezquinas" que rodearon el último rodaje del director neoyorquino en la capital catalana.

"Me gustaría filmar de nuevo en España", dijo Allen, que precisó que tras el filme que está finalizando en estos momentos en Nueva York, empezará a hacer una "serie de películas" y probablemente será en Europa, al menos esa es su intención.

"Y ciertamente me gustaría hacer una de ellas en España si puedo porque tuve un muy buen momento allí [en Barcelona]. Fue muy agradable para mí", agregó en una entrevista pocas horas antes del estreno de su película, protagonizada por Penélope Cruz, Javier Bardem y Scarlett Johansson.

Respecto a dónde rodaría exactamente, señaló que podría ser en Barcelona pero que no le importaría rodar en Madrid o San Sebastián. "Sólo descubrí España hace 8 años, cuando fui a mi primer concierto de jazz allí. Antes de eso no había estado en ningún sitio de España. Y desde entonces el primer lugar en el que estuve fue en Madrid y simplemente me encantó".

Al día siguiente estuvo en Barcelona, que también le gustó mucho, y de ahí el rodaje de su película, y a continuación en toda una serie de ciudades en España, cada una con un encanto y muy diferentes entre sí, explicó.

Allen resaltó que le gustan las áreas históricas, y en ese sentido citó Oviedo, San Sebastián y Bilbao, y afirmó que cada una de ellas tiene su propio interés.

Por ello, explicó que intentará "escribir una historia para una o dos ciudades en España" y, como condición, que esos lugares "sean agradables para que viva mi familia en ese periodo de tiempo".

Piropos a sus actores
Woody Allen está encantado con 'Vicky Cristina Barcelona' la pareja formada por Javier Bardem y Penélope Cruz, a los que calificó de "exóticos", "extremos" y "grandes actores".

Incluso llegó a decir que le gustaría "poder ser como Javier en esta película", una comedia romántica en la que interpreta a un carismático pintor que mantiene su relación con su ex mujer (Penélope Cruz) mientras se mezcla en una enredo amoroso con dos jóvenes estadounidenses (Scarlett Johansson y Rebeca Hall).

En una entrevista con un grupo de periodistas apenas cuatro horas antes del estreno de la película en el Festival de Cannes -aunque fuera de competición-, Allen, muy relajado y cercano, alabó el trabajo realizado por todos los actores de la película, pero especialmente los españoles.

Justificó la elección de los dos intérpretes españoles porque las jóvenes norteamericanas (Johansson y Hall) de la película "vienen a esta maravillosa ciudad (Barcelona) y se relacionan con estas dos personas (Bardem y Cruz) que representan casi un encanto místico, sensualidad e imaginación".

"Por eso necesitaba a estos dos actores. Javier tiene un enorme carisma y Penélope es increíble en la pantalla", agregó. "Cualquier persona que viniera de vacaciones a Barcelona y se encontrara con Javier y Penélope tal y como están en la película, se verían seducidos por ellos", aseguró el director neoyorquino, muy convencido de sus palabras.

En cuanto a la percepción que sus compatriotas tienen de la pareja española, señaló que se les considera "exóticos". "Bardem se está haciendo muy conocido, pero es exótico. Y creo que Penélope es exótica incluso en España. Es una muy buena y bella actriz".

Esa característica encaja muy bien con los personajes que interpretan en la película, que son "bastante inusuales", para lo que necesitaba a "actores extremos", y ahí entraron los españoles. Porque "Javier es en cierta forma extremo, pero Penélope es excepcionalmente extrema".

"Penélope es extrema" y, cuando en una película hay un personaje así, "puedes realmente provocar fuegos artificiales" y, si no lo hay, "falta algo en la historia".

A los españoles les acompañan Scarlett Johansson, como una joven que "está buscando algo que no sabe lo que es" y que quiere una vida "más excitante", y Rebeca Hall, "una mujer muy normal y burguesa que quiere casarse, tener una casa e hijos".

Cada una de ellas realizará en su viaje a Barcelona una exploración de sus propios sentimientos y crecerán, "con buenos y malos momentos", explicó Allen.

Preguntado cuál de esos dos tipos de mujer preferiría, Allen realizó una breve disertación sin expresar gesto alguno: "Cada una tiene su interés. Preferiría a la más apasionada. Aunque la otra es más fácil para convivir. La otra es muy seductora pero....". Además de los actores, había otro requisito importante para la puesta en marcha de esta historia.

La película, una "historia de amor", no se podía hacer en otro sitio que no fuera Barcelona. Podía haber funcionado en París o Venecia, a lo mejor, pero la historia en sí misma -la de dos jóvenes norteamericanas que buscan un cambio radical en sus vidas- necesitaba un cambio como el que se produce cuando viajan de Nueva York a Barcelona, explicó.

De ahí la elección de Barcelona, una ciudad "exótica" desde el punto de vista norteamericano y que se convirtió, como suele ser habitual en sus películas, en un personaje más de la historia. "Quería que la gente de Estados Unidos viera Barcelona como ya la veo. Con agua, playas, parte antigua, arquitectura modernista, la comida....".

El norteamericano medio no suele tener la oportunidad de ver Barcelona en la pantalla. "Ven Londres, París, Viena, Alemania", pero los escenarios españoles sólo se pueden contemplar habitualmente en las películas españolas "que tienen una audiencia muy pequeña".

Reportaje a Woody Allen: "No dudaría en ir a hacer una película a la Argentina"

En una entrevista exclusiva con Clarín, el director confiesa que "es una posibilidad". Y cuenta sus sueños, qué lo emociona, cómo escribe y revela que "no he tocado una computadora en toda mi vida".


Pablo O. Scholz

Woody atiende el teléfono en su oficina neoyorquina. Nos han prevenido que no está escuchando muy bien, así que hay que hablarle fuerte. Su voz del otro lado de la línea suena casi débil, y en casi nada se parece a la que estamos acostumbrados a escuchar en el cine.


De niño, se la pasaba recluido en su cuarto en Brooklyn ensayando trucos de magia o practicando con su clarinete. Tres sueños y tres pasiones tenía el niño Konigsberg, si se agrega el cine a la música y el ilusionismo, y precisamente en Scoop, que conoceremos el jueves, Woody Allen interpreta a un mago que, por azar, hace que una estudiante de periodismo (su nueva musa, Scarlett Johansson) reciba un "mensaje" del más allá de otro periodista, para que investigue un crimen.


Quiero saber si usted realmente sueña con que uno puede saltear o evitar la muerte.

No sé si se puede. Es sólo una fantasía.

No es habitual en sus películas que presente así imágenes de La Muerte.

En el cine, todo es posible.


¿Qué otras cosas aún lo conmueven?

No lo oigo, si puede hablar un poco más alto.

Tras reiteraciones que no tienen suerte, la nota gira a otro tópico más sencillo: cómo se le ocurrió Scoop. "¿Cuál fue mi inspiración? Pensé en un periodista que era tan abnegado que si encontraba una buena nota aún después de muerto se las ingeniaría de alguna manera para dar a publicidad la historia."


Es la segunda película que filma en Londres. ¿Tiene pensado volver a rodar en Nueva York?

No, no por un tiempo. Terminé una tercera película en Londres, con Colin Farrell e Ewan McGregor (ver Se va la tercera). Y el verano próximo tengo pensado hacer una película en Barcelona.

Es Midnight in Barcelona, con Penélope Cruz. "Bueno, ella fue la primera elegida en el elenco. Ya están también Javier Bardem y habrá un papel para Scarlett (Johansson, protagonista de Match point y Scoop). Acabamos de empezar el casting, y Penélope es la primera que quería asegurarme de tener. Soy un gran admirador de ella.


¿Por qué eligió filmar en Barcelona?

Oh, porque disfruto mucho yendo a España y tengo un público que me recibe muy bien. La gente de España me dijo: ponemos el dinero y usted hace la película aquí. Entonces les dije: "bueno, yo voy a hacerla allá". "Lo dejamos libre artísticamente. Puede hacer lo que quiera. No leemos su guión. No sabemos nada, lo que hacemos es simplemente poner el dinero. Y hace una película para nosotros aquí en España." Perfecto, advertí que disfrutaría mucho en España y pasaré el verano ahí haciendo una película.


Excepto por el dinero, aquí en la Argentina también tiene su público. Podría venir a hacer una película aquí...

Bueno, no dudaría en ir a hacer una película a la Argentina pero nadie en Argentina me lo ha ofrecido. En primer lugar, no he estado ahí. Pero hasta ahora nadie me llamó de Argentina para decirme: "venga a hacer una película acá, nosotros la financiamos".


Porque aquí usted tiene un público muy fiel. Ya lo sabe.

Sí, y muy agradable. Y sería sin duda una posibilidad. Pero lo que pasa es que la gente de Londres me financia la película, la gente de Barcelona financia mi película. Lo que uno realmente necesita cuando se filma en un país extranjero es el respaldo financiero y la cooperación del país.


Entendido. ¿Sabía que su amigo Francis Ford Coppola estará rodando su próxima película en noviembre en la Argentina?

No lo sabía, pero es fantástico. Es un realizador maravilloso.


¿Tiene alguna idea de nuestra cultura, ha visto películas argentinas?

Tal vez haya visto algunas películas argentinas. Por supuesto, he sido siempre un gran admirador de Jorge Luis Borges. Conozco algo, he oído buena música argentina, pero nunca estuve ahí. En estos últimos años, hubo un par de películas que eran argentinas, pero... no recuerdo sus títulos.


Hablando de música, ¿sigue disfrutando con su banda de jazz?

Sí, toco todo el tiempo. Toco una vez por semana en el Carlyle Hotel de Manhattan y hago giras en auditorios alrededor del mundo.

¿Compone?

No, en absoluto. En realidad soy bastante malo. La gente viene a verme porque ha visto mis películas y eso es una atracción. Pero yo personalmente no soy muy buen músico. Estoy rodeado de buenos músicos. Soy un amateur que hace esto por amor.


Se nota que está buscando personajes más jóvenes para sus películas.

No es que los busque. Cuando escribo las historias... En general, se refieren a las hazañas de gente más joven. Hace muchos años, yo también era más joven. Y por eso era el centro de mis películas. Ahora soy una persona más vieja, me levanto, me miro en el espejo, y estoy más viejo. Empecé entonces a escribir películas para otras personas.


¿Piensa escribir algo para usted como protagonista en el futuro?

Estoy en Scoop con Scarlett pero no me interesa demasiado actuar, a menos que sea un papel muy bueno. Pero si no, no me importa. Me siento fantástico escribiendo papeles para otros. Soy más libre. Cuando escribo para mí, como soy un actor limitado y con cierto tipo, siempre tengo que forzar la historia. Obviamente si escribo para mí no puedo escribir sobre un astronauta, porque no soy creíble como astronauta. Pero si se me ocurre una buena idea sobre un astronauta y no tengo que escribirla para mí, soy capaz de escribir cualquier cosa.


¿Sigue tipeando sus guiones en su antigua máquina de escribir?

Sí, todavía trabajo en la misma máquina de escribir que compré cuando tenía 16 años. Sé cómo funciona, no me falla, es fácil escribir. Escribe como el día que la compré.


¿Cómo se lleva con la tecnología: usa Internet, tiene e-mail?

No, para nada. No tengo nada de eso. Mi hija de 8 años puede hacer eso. Y mi mujer también. Pero yo no. No he tocado una computadora ni un procesador de palabras en toda mi vida. No sabría por dónde empezar. Mire, todavía tengo dificultades para cambiar la cinta de mi máquina de escribir. La he tenido, no sé, 60 años, 55 años, y todavía tengo que hacer un dibujo para poder cambiarla.

Uno se imagina a Woody sentado en un confortable sillón, con la máquina de escribir sobre el escritorio cercano, con la luz del invierno que fenece iluminando el estudio. "Prefiero escribir a la mañana —responde—. Me levanto, hago mis ejercicios, llevo a mis chicos al colegio. Y después empiezo a escribir. Si la escritura sale bien, puedo llegar a escribir todo el día y los fines de semana. No me importa. Me gusta escribir durante tramos cortos. Digamos, una hora y media, después levantarme un rato, tomar un café, y volver a escribir, practicar con mi clarinete durante media hora y volver, y escribir, y almorzar, y volver. Me gusta fragmentarlo, porque es difícil mantener la concentración durante períodos más largos. Es agotador.


Cuando termina un guión ¿se lo muestra a alguien? ¿A quién?

Lo presento a la gente encargada de hacer el presupuesto. Y ellos vienen y me dicen: Diablos, esto es muy caro. Tiene que cortar una escena por acá y otra por allá.


Pensé que quizá Soon-Yi también le echaría un vistazo a su guión.

Bueno... cuando escribo un guión estoy contento. Lo que no dejaría es que otro director dirigiera un guión mío. Yo podría dirigir el guión de otro escritor. Eso sería factible. O me gustaría actuar.


¿Actuaría hoy para otro director?

Sí, me gustaría actuar para otro director, pero nadie me lo pide.


¿Cuáles son sus sueños?

Espero que antes de dejar de hacer cine pueda hacer una película por lo menos que sea fantástica. Que sea como Ladrones de bicicletas. Que sea considerada claramente una gran, gran película. Considero que todavía no la hice, pero sigo intentándolo y espero poder lograrlo. Debo irme...


Y mi última, última pregunta. ¿Qué sigue conmoviéndolo más?

La música, creo. Es mi mayor placer. Y los deportes. Pero tengo que irme. Fue un placer hablar con usted, estoy seguro de que vamos a volver a hablar. Sí, tal vez en Buenos Aires, ¿por qué no?

Entrevista a Woody Allen: Scoop 2

Tras el éxito de "Match point", Woody Allen vuelve al terreno de la comedia con una película dotada de jugosas dosis de suspense en la línea de "Misterioso asesinato en Manhattan". Además de confiar por segunda vez consecutiva el papel principal a su nueva musa Scarlett Johansson, Allen ha escogido como co-protagonista a Hugh Jackman, por la química que surgió entre ellos cuando les vio interpretar juntos a los personajes de "Scoop".


Usted ha comentado en otras entrevistas que a menudo suele tener entre manos varios proyectos cinematográficos a la vez. ¿Por qué decidió de entre todos escoger Scoop?

Verá, mi última película, Match point, la hice con Scarlett Johansson, y habíamos hablado de hacer otra película juntos. Scoop era una idea que se adaptaba bien a los dos y por eso opté por ella.

¿Cuál fue el punto de partida creativo de la historia a la hora de escribir el guión, la trama de misterio, la historia de amor o la idea para el personaje de Scarlett; la tenacidad de la joven periodista?

No, la idea original era cómo el empeño y la tenacidad de un periodista le llevan a conseguir una exclusiva desde el Más Allá (una historia jugosa de la que se entera después de muerto) y cómo nada ni nadie puede impedirle conseguirla. Era un homenaje al buen periodismo de investigación.

No como el periodismo que se hace en Fleet Street* en los últimos años. (* Calle londinense en la que solían tener su sede muchos periódicos británicos)

Digamos que no como el periodismo de peor calidad.

Y de ahí, la idea evolucionó para abarcar el personaje de la joven estudiante de periodismo interpretada por Scarlett...

Sí. En un principio, pensé en una reportera porque la idea se me ocurrió antes de conocer a Scarlett. Pero cuando estaba escribiendo el guión y ya sabía que Scarlett iba a interpretar al personaje, me pareció natural que fuera una universitaria de la facultad de periodismo en sus vacaciones de verano.

Scoop es la segunda película que rueda en Londres y hay una tercera en camino. Al contrario de lo que sucede con el personaje que interpreta en Scoop, ¿usted sí se ha enamorado de esta ciudad?

Es un lugar estupendo para filmar. A mí me gusta mucho rodar en Nueva York pero Londres se acomoda a mis gustos. El tiempo es muy bueno y las condiciones para rodar (condiciones económicas, artísticas etc) son buenas. En fin, que es un placer rodar aquí.

¿Tiene ahora algún exterior favorito en Londres, algún equivalente, digamos, a los Estudios Kaufman Astoria o Greenwich Village?

Verá, como no conozco la ciudad tan bien todavía disfruto mucho con todo lo que veo en la ciudad. Me gusta deambular por las calles de Londres, me parece que tienen un encanto especial. Además es muy fácil encontrar buenos exteriores cuando se combina la belleza de la ciudad con la belleza del tiempo que hay aquí todos los días; estos maravillosos cielos sombríos, grises, de luz tenue. Son muy seductores en pantalla.

Parece que en Scoop todavía sigue explorando algunas partes de Londres que ya salían en Match point.

Exacto. Como no conozco la ciudad tan bien, pues tiendo a acercarme a los sitios que me son familiares o que el director artístico me presenta y son pintorescos. Como urbanita que soy, es normal que me quede maravillado (creo que todo el mundo lo estaría) con la enorme cantidad de parques y plazas que hay en Londres, y sus preciosas casas blancas y sus hermosísima campiña. La campiña inglesa es famosa por sus casas de campo y sus fincas y me gusta rodar en esos lugares.

En Scoop ha vuelto a formar equipo con Remi Adefarasin, el director de fotografía de Match point.

No conocía a Remi de nada antes de hacer Match point , pero le precedía su fama; me dijeron que me encantaría trabajar con él, y es fantástico. Tuve una entrevista con él y me pareció un tío muy afable y me encantó trabajar con él, así que le pedí que volviera a trabajar en mi siguiente película. Me alegró muchísimo saber que estaba disponible para entonces. Es un camarógrafo con mucho talento.

Para la tercera que haré en Londres este verano, no está disponible. Está realizando otra película para la que ya se había comprometido anteriormente (la secuela de Elizabeth, the golden age). Así que trabajaré con Vilmos Zsigmond, con quien ya rodé antes Melinda y Melinda.

Al escribir e interpretar el personaje de Sid Waterman, alias Splendini, ha vuelto a escribir e interpretar escenas relacionadas con la magia y los magos. ¿Por qué tanto interés? ¿Es algo que le viene de la infancia o no?

Sí. Siempre ha sido una pequeña afición mía. La tenía cuando era pequeño y ahora que soy mayor me sigue interesando. Todos esos cajones japoneses de barniz rojo de mala calidad, los pañuelos de seda, las espadas, las cartas y los aros de plata y toda la parafernalia que le da ese aspecto exótico es algo que siempre me ha fascinado y divertido.

Y también la vestimenta del mago ¿no?

La vestimenta del mago, sí. (ríe) En mi caso, bueno, siempre me tomo una pequeña licencia ahí.

Siguiendo con el personaje que interpreta en Scoop, ¿podría comentar un poquito su evolución dentro de la historia? Me recuerda a uno de esos personajes de sus películas que se ven arrastrados de pronto por un aluvión de acontecimientos que les llevan, digamos, a descubrir una tierra ignota en sus vidas.

En las películas de suspense o en este caso, en una comedia de suspense, siempre hay un truco estándar que consiste en que un personaje inocente, por una razón u otra, se vea envuelto en una historia que ni le va ni le viene y en la que no quiere inmiscuirse para nada. Pero siempre existe una razón para que acaben involucrándose. En Scoop, Sondra convence a Sid porque es una estudiante simpática, carismática y muy atractiva. Empieza a implicarse en la historia y acaba metiéndose hasta las orejas.

En las últimas escenas, parece que se ve obligado a seguir por la chica.

Sí, ella le gusta; no como novia, sino como persona. Pero su sentido común le dice que no se implique, ya que lo único que puede sacar son problemas. Pero es paisana suya y del mismo barrio, alguien con quien puede identificarse y sentir empatía. Y cada vez se mete más y más. El entusiasmo de la chica no tiene límites porque es incansable y porque empieza a enamorarse del sujeto de su investigación.

Últimamente, en sus películas, hemos visto protagonistas jóvenes. En Scoop, vuelve a estar presente el elemento joven y sobrenatural. El personaje de Ian McShane tiene un sentimiento paternal y de protección hacia el personaje de Scarlett... ¿Es esto una evolución consciente en la narración de sus películas?

Bueno, no, lo que sucede es que durante años yo he protagonizado e interpretado el papel principal en mis películas. Y ahora, al hacerme mayor, ese papel principal –y desde luego los papeles románticos –tienen que dejarse para la gente joven. Y en eso me baso para escoger el elenco de actores.

En cuanto a las estrellas masculinas, ¿ha sido Cary Grant tal vez una inspiración para el personaje de Hugh Jackman y su caracterización? ¿Tal vez Sospecha, en concreto?

No, creo que Hugh es así; es un tío atildado, encantador, simpático que sabe bailar y moverse con gracia, es apuesto y sabe cantar, así que las comparaciones van a ser inevitables. Siempre van a existir; igual que hubo una época en que también se comparaba a Hugh Grant con Cary Grant, porque también es un tipo muy desenvuelto y encantador, como Hugh Jackman, y las comparaciones van a ser inevitables.

¿Le había visto en el musical The boy from Oz?

Oh no, no, no lo había visto. No conocía a Hugh Jackman, ni había visto ninguna de sus películas y ni siquiera sabía cómo era físicamente antes de conocerlo en persona. Es una de esas personas con las que nunca he coincidido por una razón u otra. Solo había oído decir cosas muy buenas de él y lo buen actor que era.

Le llamamos y le preguntamos si estaría interesado en hacer algo y dijo "claro". Se acercó a verme y cuando entró me pareció que no sólo tenía muy buena planta –es muy atractivo –también es encantador y es muy elegante. Le ofrecí el papel inmediatamente. Tuve mucha suerte de que estuviera libre y que lo quisiera aceptar.

En lo que se refiere al palmarés de los actores, ¿qué le pareció trabajar con Ian McShane? Ya hacía películas en Londres allá por los locos años sesenta, cuando usted hizo un par de filmes. ¿Le conocía de entonces?

No, no. Tampoco sabía nada de Ian McShane. Nunca había visto su serie de televisión (Deadwood) ni nada. Juliet Taylor, que elige el reparto conmigo, me dijo "Conozco a la persona perfecta para este papel: Ian McShane". Y yo dije, "Dile que venga". Vino y fue una de esas situaciones en las que Juliet me mete siempre, en las que resulta que me manda a un actor o a una actriz del cual no sé nada de nada y en cuanto Ian entró por la puerta pensé sin dudarlo un instante "es perfecto". Y no busqué más.

Como ya hemos comentado, usted conocía a Scarlett Johansson bien porque acaba de hacer su anterior película con ella. En Match point nos mostró un lado dramático de la actriz que no habíamos visto nunca. Y ahora en Scoop su lado cómico. ¿Qué tal se la dirige? Y en Scoop, ¿cómo es actuar junto a ella?

Es una delicia. Es como si te tocara la lotería o algo parecido. Simplemente lo tiene todo. La vida ha sido generosa con ella: Es hermosa, sexy, muy lista, divertida, maja, ocurrente y buena compañera de trabajo. Tiene amplitud; garra dramática y humor, cuando se requiere que sea divertida.

Ciertas personas con las que he trabajado a lo largo de los años, y Diane Keaton ha sido una de ellas, parece que han sido tocados con una varita mágica y todo lo que hacen es artístico. Y a Scarlett le pasa lo mismo. Ilumina el estudio cuando entra; el equipo de rodaje la adora. Está llena de energía y le infunde a todo el equipo ese sentimiento positivo.

Es un lujo trabajar con ella y no lo digo sólo porque sea su co-protagonista. Todo el mundo de la compañía estaba deseando trabajar con ella en la segunda película después de la experiencia de la primera.

En las escenas que tiene con usted en Scoop, ¿logró estar a su altura?

Oh, no le llegaba ni a la suela del zapato (ríe). Mire, es una de esas personas que siempre, ya sea entre bastidores o no, me superan. Por muy buena que sea la frase que se me haya ocurrido, cuando nos ponemos a competir, y nos picamos y eso, siempre acaba diciendo algo mejor. Por supuesto, eso para mí merece un gran respeto porque me considero una persona ocurrente e ingeniosa y cuando alguien me puede consistentemente me parece asombroso. Y lo digo de verdad, pregunte a cualquiera del rodaje.

Usted conoce bien la cantera de actores de Nueva York y su evolución. Pero en el Reino Unido, hay una enorme cantidad de talento y en Scoop hay gente en pequeños papeles como John Standing, Julian Glover, Fenella Woolgar...

Sí. Inglaterra tiene una tradición teatral fabulosa de verdad. Los actores son maravillosos. Una cosa muy curiosa es que la gente con más talento, los mejores actores, no tienen reparos en aceptar pequeños papeles. El asunto del ego no les afecta ni la talla de los papeles. Y es posible ver a un gran actor shakesperiano en televisión haciendo un anuncio. Allí no es una vergüenza hacer eso. Así que tengo gente fantástica que tal vez si estuvieran en este país no se dignarían a aceptar un pequeño papel o un papel de un o dos días. Allí, lo hacen con gran placer y entusiasmo, y les encanta.

Todo el mundo está dispuesto a arrimar el hombro, de manera que, al final, tienes a grandes actores en todo el espectro de la película. A mí me beneficia eso.

En cuanto al género de comedia de suspense, ¿le ha servido de inspiración algún trabajo mientras escribía el guión o mientras estuvo en Londres? Scoop es una historia más desenfadada que Match point, pero sigue habiendo maldad y misterio...

Bueno, tuve en mente esos relatos de asesinato y misterio que tanto me gustaban de pequeño, ya fueran cómicos o, en la mayoría de los casos, serios. Una de mis películas favoritas es Misterioso asesinato en Manhattan... y me gusta esa clase de cine. Cuando era niño me gustaba La cena de los acusados y sus secuelas y, sin duda, las películas de asesinatos y misterio de Bob Hope que veía cuando todavía era aún más joven y, por supuesto, las películas de suspense de Hitchcock y muchísimas otras, muy buenas, que se han hecho en el pasado.

El problema es que cuando se hace una película cómica de suspense no es posible lograr un efecto tan dramático como cuando se hace seriamente. Pero no se puede hacer nada con eso. Scoop era una película cómica y quería que fuera desenfadada (hasta facilona) en algunos puntos. Es un tipo de película que a mí me gusta ver y hacer. Luego, que al público le guste, eso ya...

Antes he mencionado Sospecha, en parte por lo del vaso de leche que Sondra le trae a Peter en una escena y luego, un poco más tarde, también se me pasa por la cabeza, Diabólicas.

Tiene razón. Es verdad que siempre te pueden recordar (aunque no quiero hacer comparaciones porque me parece un poco pretencioso…) pero, es cierto que estas películas siempre recuerdan a Hitchcock, porque hizo tantas películas de suspense y empleó tantos trucos que es imposible hacer algo de suspense sin que de alguna manera recuerde a Hitchcock. No me refiero a su gran calidad sino a cosas estructurales. Pero la mía tiene ese toque ligero, ese énfasis en lo desenfadado.

Como sucede con Misterioso asesinato en Manhattan, en Scoop también hay dos personas que deambulan por la ciudad tratando de encontrarle sentido a algo.

Sí y muchas escenas con diálogos muy rápidos. En Scoop, quería hacer lo mismo. Verá, yo no tengo una gran amplitud como actor, al contrario de Scarlett, mis recursos son limitados. Puedo interpretar a un intelectual (a un profesor de universidad o a un psiquiatra) o puedo interpretar a un delincuente (a un corredor de apuestas cutre). En Scoop, soy un mago barato de vodevil.

Ha dicho que espera que al público le guste la película, pero al ritmo tan vertiginoso con el que las produce ¿no le preocupa la respuesta del público a sus películas?

Bueno, no puedes perder el sueño por cosas así. Porque entonces, lo que sucede es que te paralizas y lo que intentas hacer es anticipar sus gustos; y das un paso y te entra el pánico y estás todo el tiempo: "No, esto no". Así que, lo mejor es hacer lo que uno quiere hacer y luego esperar que guste.

Esa ha sido siempre mi forma de trabajar. Siempre he hecho lo que he querido, ya fuera un musical o una película en blanco y negro o un drama a lo Bergman. Si algo me resulta interesante en un momento determinado, lo hago. Y espero que al público le guste. Si no es así, no se puede hacer nada. Paso a la siguiente. Que gusta, pues siempre es halagüeño.

Lo que sí que no quiero hacer es... te tiene que gustar la película, pero si haces algo y al final no te gusta a ti... escribo el guión y luego la dirijo y si no me gusta cuando la he terminado, aunque al público le guste, pienso "bueno, les he dado gato por liebre" o "no se enteran" o "menuda porquería he hecho". No es una sensación buena.

Pero si haces una película que te gusta y de la que piensas: "es realmente un buen trabajo; le he sacado todo el jugo al guión y lo he llevado a la pantalla estupendamente", si gusta, genial. Y si no gusta, pues, a pesar de todo, te quedas con buen sabor de boca. Piensas: "Vaya, mala suerte, no les ha gustado. Pero he dado todo de mí y es una pena que no les guste". Ese sentimiento es mucho mejor que el de que guste y tú no te quedes contento.
Fuente: On Pictures

Trailer de Vicky Cristina Barcelona, Woody Allen

Entrevista en video a Woody Allen


Woody Allen

Entrevista a Woody Allen: Match Point 2

Aquí os transcribo la entrevista enterita que Fotogramas le hace a Woody Allen a proposito de su nuevo estreno, en ella se demuestra que mejor o peor, sigue haciendo el cine que quiere y le apetece, y eso vale mucho...

Woody Allen vuelve, tras "Match Point", con un film que define como "una comedia ligera sobre suspense y periodismo". En esta entrevista habla de Scarlett Johansson, de su obsesión por el Cielo y el Infierno, de su inminente rodaje en Barcelona y de George W. Bush

Ningún otro cineasta ha capturado la vitalidad ni la neurosis de Nueva York como Woody Allen, hoy raptado en la habitación del hotel Park Avenue de Manhattan. Rodeado de publicistas e imperturbable por la agitación a su alrededor, habla en voz baja y sin pretensiones, es accesible y directo y responde a cada pregunta con aplomo, aguda inteligencia e ingenio.

La suerte es un elemento importante en este film; ¿esto lo convierte en complementario, por el factor fortuna, de Match Point (2005)?
No, no, es un puro accidente. Lo que ocurre es que mientras rodaba Match Point con Scarlett pude hablar mucho con ella, y me pareció que era muy, muy divertida, con mucho sentido del humor y mucha vitalidad. Así que pensé: Esta chica debería estar haciendo comedia. Y también pensé que me encantaría hacerla con ella. ¿Qué comedia tengo en cartera que pueda hacer Scarlett? Y se me ocurrió que este film sería perfecto para ella, y que yo podría tener un pequeño papel. Pero fue puro azar.

¿Es su nueva musa?
No. La gente siempre me lo pregunta. Ella es, simplemente, una chica a la que conocí en Match Point. La usé en ese film y luego hice esta comedia con ella, y espero que algún día podamos volver a trabajar. Ella está haciendo muchas películas y yo estoy trabajando en muchas películas.

¿Le recuerda a Diane Keaton?
Ummmmm.... No, me recuerda a otras personas que he conocido, y Diane no es una de ellas. Scarlett es más de Nueva York, más cosmopolita que Diane. Diane es más la chica de ciudad pequeña, como la que interpretaba en Annie Hall (1977).

¿Da grima escribir su propia muerte en el guión?
No, ya lo había hecho antes. No tengo ningún problema mientras solo pase en el guión.

¿Le viene más a menudo la muerte a la mente, ahora que se está haciendo mayor?
Siempre ha estado presente. Recuerdo que en Bananas (1971) me metía en un ataúd, cerraba la tapa y me estaba un rato dentro por el gag. Y en La última noche de Boris Grushenko (1975) escribí mi propia muerte. Este tema siempre me ha obsesionado, pero no más ahora que me estoy haciendo viejo.

Si pudiese escribir su muerte en la vida real... ¿sería divertida?
No; moriría tranquilamente mientras duermo.

En esta película aparece el Purgatorio, y es una visión inquietante. ¿En qué piensa cuando se imagina la otra vida?
Siempre pienso en ella en términos clásicos. Describí el Infierno en Desmontando a Harry (1997), y fue un gran Infierno, muy clásico. Gran parte de cómo veo las cosas está influenciada por cómo las he visto en el cine. En Scoop, por ejemplo, la forma en que muestro a los periodistas está imbuida por cómo los veía, de pequeño, en el cine. Eran héroes: hablaban deprisa, bebían café, trabajaban hasta muy tarde, conseguían la historia, y hacían un trabajo más peligroso que la policía, arriesgando sus vidas. Y por eso siempre los he visto de forma carismática. Lo mismo me pasa con Nueva York: la forma en que la describo en pantalla procede de cómo la veía de pequeño en el cine. Porque cuando era un niño no vivía en Manhattan, sino en Brooklyn, que está a 40 minutos.

Hay gente que piensa que sus películas son mejores cuando usted no actúa en ellas.
Yo soy de los que lo piensa.

¿Qué le decide a hacer de actor en sus films?
En este caso, había un papel para mí, pensé que podría dar vida a un mago divertido. Pero creo que debería hacer más películas sin mí como actor, porque tengo el problema de que si aparezco debe haber un papel que pueda hacer, lo que hace que la película deba ser una comedia. Y además una comedia tonta. Pero si yo no hago de actor el problema desaparece, y puedo hacer una película como Match Point, o lo que quiera.

¿Qué nos puede decir sobre el film que rodará en Barcelona? ¿Estará hablado en español?
No, será en inglés. Pero usaré a muchos intérpretes españoles y a mucho equipo de allí.

¿Tiene a alguien en mente?
No haré el casting hasta marzo o abril del próximo año. Ahora es demasiado pronto, ya que todavía estoy reescribiendo el guión.

Usted y el presidente Bush tienen una cosa en común: los equipos que trabajan con ustedes están en casa a las 6 de la tarde...
Seguro que tenemos más cosas en común. Pero déjeme decir que no me estoy refiriendo a la política; estoy al otro lado del espectro. Por lo demás, a los dos nos encanta ver deportes.

Siempre se ha mantenido alejado de la política, pero... ¿no cree que es el momento de que los intelectuales hablen sobre lo que está ocurriendo en USA?
Siempre me he mantenido a distancia porque, desde el punto de vista artístico, nunca me ha interesado la política. Nunca me he considerado un intelectual que tenga algo novedoso o interesante que decir sobre el tema. Mi opinión no es diferente de la del tipo de la calle que siente que la administración no está trabajando bien para nosotros. Así me siento, sin hostilidades personales. Esperaba que la administración Bush hiciera un buen trabajo y no lo han hecho. Y trabajaré duro para que gobierne un partido diferente; creo que eso ocurrirá.

¿Cree que el éxito de Match Point es un lastre para Scoop, ya que se han generado demasiadas expectativas?
No. Creo que cada film tiene sus propios méritos. Match Point y Scoop son tan diferentes que no creo que nadie las pueda relacionar. No me gusta hacer el mismo tipo de película una y otra vez... No quería hacer otra película como Match Point: quería hacer un film como Scoop, y luego, tal vez, otra película como Match Point, y luego un musical... Creo que es importante mantener a mis enemigos desconcertados.

Si queréis en enlace de la entrevista, aquí lo tenéis: Fotogramas