domingo, 1 de junio de 2008

Reportaje a Woody Allen: "Soy un hombre torturado pero sencillo"

WOODY ALLEN / DIRECTOR DE CINE

«Soy un hombre muy torturado, pero sencillo»


BEATRICE SARTORI

BARCELONA.- Al igual que todas las Navidades de los últimos tres años, Woody Allen pasó por España un vez más en diciembre. Concretamente, ayer día 20, un día después de conmemorar un año de su boda veneciana con Soon-Yi y acompañados de su hija Betchel, para hablar de su última película, Sweet and Lowdown, que se estrenará en febrero.

Allen acudió acompañado de su mujer y su hija, su hermana Letty Aronson e hija, productora de sus filmes, lo cual desdice la máxima vital de su penúltimo héroe fílmico, el mítico guitarrista de jazz ficticio de los años 30 Emmet Ray, de que el artista debe estar solo.

Usted viaja con una gran familia ahora.

Aunque mi vida privada ha sido analizada al máximo en los últimos años, debo confesarle que no ha variado en nada. Soy una persona muy fácil, de gustos mínimos y rodeado de amigos que saben que de lo que más disfruto es de una buena conversación, una cena ligera y un paseo por la calles. El trabajo siempre ha absorbido mi vida, pero en cada momento el cine lo ha sido todo. Soy la persona más fácil y accesible del mundo.

¿Qué opina del ingreso de su hijo Satchel Allen (Seamus Farrow) entre los superdotados en la Universidad de Massachussets a los 12 años?

La única verdad es que puedo decir que es un niño maravilloso. Mia Farrow es una mujer extremadamente inteligente. Es un niño superdotado del que me maravilla lo que le ha ocurrido desde el punto de vista educacional.

¿El punto de vista emocional es muy diferente?

Desde el punto de vista emocional, el río por el que navegar está lleno de meandros y peligros. Espero que el niño [Woody Allen no menciona a Satchel, rebautizado Seamus] no sea aislado y le sea permitido por completo el desarrollo normal frente a gente de su edad.

¿Cree que ha heredado su cerebro?

Es un niño muy afortunado, porque creo que ha heredado la belleza y la inteligencia de su madre. ¿Ha visto lo guapos que son los Farrow? El tiene una familia maravillosa, que afortunadamente no se parece en nada a mi familia. En todo caso, y eso es lo que espero de todo corazón, lo que le va a ocurrir es que mantendrá una relación saludable con niños de su edad. Yo mantengo los dedos cruzados para él, desde luego.

Su nuevo personaje, el guitarrista de ficción Emmet Ray, ¿es una nueva vuelta de tuerca acerca del artista que lleva forjando en 30 películas?

Este lo concebí hace 30 años, al comienzo de mi carrera en el cine. Lo he estado reescribiendo porque era muy malo, un desastre como personaje, durante dos décadas, hasta que algo muy íntimo y delicado hizo ¡clik! y lo convirtió, de un Quasimodo, en alguien muy atractivo.

¿Qué favoreció ese '¡click'!?

Fue hace cinco años, algo que estaba ya más allá de la «búsqueda del alma» que presumen que lleva dentro el cine de Bergman, algo que yo busco. Siempre estoy buscando eso, pero el entretenimiento, también. Mire, tanto Bergman como Fellini como yo, vamos a decir, siempre estuvimos buscando el entretenimiento. Si no, estaríamos muertos. Tanto si buscamos el entretenimiento en una historia existencialista del siglo XIX o una lucha religiosa del XIV, tenemos que ofrecer entretenimiento. Mi primera idea al concebir una película es el entretenimiento.

Su nuevo héroe, el segundo mejor guitarrista del mundo del jazz, Emmet Ray, es un héroe de ficción basado en leyendas de verdaderos iconos de la música.

Vivo obsesionado por la música de jazz desde niño. Para mí, los gigantes del jazz han sido Louis Armstrong, Django Reinhardt y Sidney Bechet. Yo mismo, e incluso mis padres, estuve particularmente hechizado por ellos en mi niñez.

¿Hasta qué punto podría decir «Emmet Ray soy yo»?

No podré negar a estas alturas que el artista retratado en tantas películas soy yo. Déjeme decirle que soy un hombre muy torturado, pero sencillo. Todas las mañanas, el que se encuentra bajo la ducha es alguien que se enfrenta al espejo y se encuentra con un tipo de edad avanzada con un cierto talento para hacer películas. No me considero otra cosa bajo la ducha que un trabajador. No tengo el talento ni siquiera de un artista. Soy sólo un trabajador del arte que lo intenta duro.

Traduzca el significado de «Sweet and Lowdown».

Es una frase musical jazzística que se refiere a los altos y los bajos. En la película, el «Sweet» se refiere a la dulzura introducida por el personaje de Hattie, la muda que ama sin barreras y condiciones al protagonista. Y el «Lowdown» se refiere a lo sucio, sensual y sexual, que lleva el personaje masculino de Emmet. Las dos cosas complacen, paradójicamente, a la naturaleza humana. Y, aparte de la música, son dos sentimientos que llegan al corazón de la audiencia.

¿Existió Emmet Ray en realidad?

No, he querido aunar en él diversas leyendas e historias embellecidas del acervo jazzístico de los primeros tiempos.

¿Por ejemplo?

De Django Reinhardt tomamos su afán por observar trenes en marcha y el que apareció en público en una luna decorada de purpurina; de King Oliver, el gran trompetista de Nueva Orleans, que portaba pistola nacarada; de John Big Morton, el pianista sureño, que fue un macarra explotador de un harén de mujeres. Cogí muchas leyendas traspasadas oralmente para embellecer este personaje.

¿Y de sí mismo?

Soy ese músico que ensaya y trata de conseguir las mejores escalas. Trato de mejorar un retrato de artista múltiple. De hecho, creo que Emmet es uno de mis más satisfactorios personajes en mi conquista de crear un retrato de artista. Vengo de una tradición artística de teatro, en la que el personaje es lo más importante. Creo que he logrado hacer de Emmet un personaje real. Muchas veces antes me he sentido fracasado.

¿Es un nuevo cómico del fracaso el protagonista de su siguiente película, «Small Time Crooks», en la que se ha autodirigido junto a Hugh Grant y Michael Rapaport?

Digamos que no... es un lavador de platos que da el golpe de su vida y se convierte en un hombre rico. Los problemas surgen cuando no sabe cómo dosificar su dinero.

¿Cuál será el reto?

Es una película mortalmente cómica. Y el reto es que si no es divertida, morirá.

Entrevistarle es siempre algo desesperante por su humildad y falta de pretensiones.

Me pasan dos cosas paradójicas. Cuando en las entrevistas trato de ser realista, piensan que soy humilde. Y cuando hablo en términos realistas..., piensan que soy cínico. [Risas]. En ambos casos, no pienso en mí como alguien humilde ni cínico, sino sencillamente como un ser racional humano.

Entrevista a Woody Allen: Match Point 3

Woody Allen se interpreta a sí mismo desde hace tantos años que uno se pregunta si su personalidad no se va a extinguir en algún momento. Admite que cuando está filmando se cansa de su imagen y que, en los últimos años, el público también se cansó. Pero cuando se le pregunta si le preocupa que algún día pueda dejar de ser gracioso, asegura: "en realidad, no. Cuando me despierto, soy gracioso, así soy yo. No es algo por lo que me tenga que esforzar.....".

A los 70 años, Allen tiene un aspecto no muy distinto al del joven que aparecía en Tócala de nuevo, Sam, en 1972.

En la última década, desde el triunfo de Disparos sobre Broadway (que fue nominada a ocho Oscars y ganó sólo uno), las películas de Woody Allen fueron un poco similares, razón por la cual su nueva producción, Match point, se beneficia mucho del hecho de que él no trabaja en ella.

Es la primera vez que Allen filma en Londres y la película es extensa y seria, algo de lo que el público puede tomar consciencia cuando el principal personaje, interpretado por Jonathan Rhys-Meyers, es filmado leyendo accidentalmente Crímen y castigo.

El filme aborda grandes temas griegos, tiene una banda de sonido de música clásica, está bellamente rodado y termina de forma sorprendente. Retoma el viejo debate del carácter versus el destino, la fe versus la autodeterminación y, por sobre todas las cosas, el tema de la suerte y aquel de ¿en qué momento una serie de hechos desafortunados constituyen el destino?

"Quería hacer algo que hablara del papel que la suerte juega en la vida y del hecho de que a todos nos aterroriza enfrentarlo. A todo el mundo le gusta pensar que controla su vida o que ejerce al menos algún control sobre ella. Nos gusta pensar que si hacemos ejercicio, comemos sano y no fumamos, vamos a... Pero no basta. Ninguna planificación puede suplir al papel que juega la suerte. Quería escribir alguna historia que mostrara esto".

¿Es Woody Allen un afortunado? El dice que sí. Debe serlo, en algún sentido, por el mero hecho de ser una persona exitosa.

"Cuando yo comencé en este negocio del espectáculo había tipos y chicas tan talentosos como yo, o más. Pero ya saben como es....Uno falleció en un accidente de avión. El otro....Se necesita suerte. Algo que es parte muy importante de nuestras vidas aunque no lo reconozcamos".

Match point es, con todo, una producción de Woody Allen de manera muy obvia. Los diálogos —a pesar de que resulta raro escucharlos en la jerga londinense antes que en la neoyorquina— son agudos y divertidos, con las improvisaciones habituales de parte de un elenco que incluye a Penelope Wilton y a Brian Cox.

Allen no lee sus propias críticas y tampoco vuelve a mirar sus películas una vez que están terminadas. Envidia a gente con otra personalidad, capaz de terminar una película y asistir a una gran fiesta la noche del estreno y transmitir, al menos, la impresión de estar pasándola bien.

"No me importa en realidad si a la gente no le gusta alguna película mía. Así como tampoco siento tanto placer si el filme resulta exitoso", afirma.

Sus neurosis son, de hecho, parte de su personalidad. De este hombrecito tan divertido que siempre se gana el corazón de la más linda, sea ésta Diane Keaton, Mira Sorvino, Julia Roberts o, más recientemente, Charlize Theron. Para Match point contrató a Scarlett Johansson y está muy bien en su papel. Allen nunca ocultó en realidad los rumores que genera al rodearse de mujeres hermosas así como nunca dejó de recordar que no podría ni acercárseles si no fuera un cineasta exitoso.

Me pregunto si en algún momento dado hubiera preferido ser bello en lugar de divertido. "No, lindo no. Es algo que nunca me importó. Pero hubiera preferido ser dramático en lugar de cómico. No como actor. Pero sí hubiera querido que mi carrera hubiera sido una película dramática tras otra".

Su matrimonio con Soon-Yi (la niña que Mia Farrow adoptó con André Previn, con quien se casó en 1997) sigue sorprendiéndolo. Si alguien le hubiera dicho que iba a encontrar la estabilidad y la felicidad con "una mujer asiática, que no estaba en la farándula y era mucho más joven que yo, lo hubiera considerado loco (...) Pero todo resultó fantástico".

Entrevista a Woody Allen: Scoop 3

¿Cuál fue el punto de partida creativo de la historia a la hora de escribir el guión: la trama de misterio, la historia de amor o la idea para el personaje de Scarlett, la tenacidad de la joven periodista?
No, la idea original era cómo el empeño y la tenacidad de un periodista le llevan a conseguir una exclusiva desde el Más Allá (una historia jugosa de la que se entera después de muerto) y cómo nada ni nadie puede impedirle conseguirla. Era un homenaje al buen periodismo de investigación.

Y de ahí, la idea evolucionó para abarcar el personaje de la joven estudiante de periodismo interpretada por Scarlett...
Sí. En un principio, pensé en una reportera porque la idea se me ocurrió antes de conocer a Scarlett. Pero cuando estaba escribiendo el guión y ya sabía que Scarlett iba a interpretar al personaje, me pareció natural que fuera una universitaria de la facultad de periodismo en sus vacaciones de verano.

Scoop es la segunda película que rueda en Londres y hay una tercera en camino. Al contrario de lo que sucede con el personaje que interpreta en Scoop, ¿usted sí se ha enamorado de esta ciudad?
Es un lugar estupendo para filmar. A mí me gusta mucho rodar en Nueva York pero Londres se acomoda a mis gustos. El tiempo es muy bueno y las condiciones para rodar (las condiciones económicas, artísticas etc) son buenas. En fin, que es un placer rodar aquí.

¿Tiene ahora algún exterior favorito en Londres, algún equivalente, digamos, a los Estudios Kaufman Astoria o Greenwich Village?
Verá, como no conozco la ciudad tan bien todavía disfruto mucho con todo lo que veo en la ciudad. Me gusta deambular por las calles de Londres, me parece que tienen un encanto especial. Además es muy fácil encontrar buenos exteriores cuando se combina la belleza de la ciudad con la belleza del tiempo que hay aquí todos los días; estos maravillosos cielos sombríos, grises, de luz tenue. Son muy seductores en pantalla.

Al escribir e interpretar el personaje de Sid Waterman, alias Splendini, ha vuelto a escribir e interpretar escenas relacionadas con la magia y los magos. ¿Por qué tanto interés? ¿Es algo que le viene de la infancia o no?
Sí. Siempre ha sido una pequeña afición mía. La tenía cuando era pequeño y ahora que soy mayor me sigue interesando. Todos esos cajones japoneses de barniz rojo de mala calidad, los pañuelos de seda, las espadas, las cartas y los aros de plata y toda la parafernalia que le da ese aspecto exótico es algo que siempre me ha fascinado y divertido.

Y también la vestimenta del mago ¿no?
La vestimenta del mago, sí. (ríe) En mi caso, bueno, siempre me tomo una pequeña licencia ahí.

Siguiendo con el personaje que interpreta en Scoop, ¿podría comentar un poquito su evolución dentro de la historia? Me recuerda a uno de esos personajes de sus películas que se ven arrastrados de pronto por un aluvión de acontecimientos que les llevan, digamos, a descubrir una tierra ignota en sus vidas.
En las películas de suspense o en este caso, en una comedia de suspense, siempre hay un truco estándar que consiste en que un personaje inocente, por una razón u otra, se vea envuelto en una historia que ni le va ni le viene y en la que no quiere inmiscuirse para nada. Pero siempre existe una razón para que acaben involucrándose. En Scoop, Sondra convence a Sid porque es una estudiante simpática, carismática y muy atractiva. Empieza a implicarse en la historia y acaba metiéndose hasta las orejas.

En las últimas escenas, parece que se ve obligado a seguir por la chica.
Sí, ella le gusta; no como novia sino como persona. Pero su sentido común le dice que no se implique, ya que lo único que puede sacar son problemas. Pero es paisana suya y del mismo barrio, alguien con quien puede identificarse y sentir empatía. Y cada vez se mete más y más. El entusiasmo de la chica no tiene límites porque es incansable y porque empieza a enamorarse del sujeto de su investigación.

En cuanto a las estrellas masculinas, ¿ha sido Cary Grant tal vez una inspiración para el personaje de Hugh Jackman y su caracterización? ¿Tal vez Sospecha, en concreto?
No, creo que Hugh es así; es un tío atildado, encantador, simpático que sabe bailar y moverse con gracia, es apuesto y sabe cantar, así que las comparaciones van a ser inevitables. Siempre van a existir; igual que hubo una época en que también se comparaba a Hugh Grant con Cary Grant, porque también es un tipo muy desenvuelto y encantador, como Hugh Jackman, y las comparaciones van a ser inevitables.

Como ya hemos comentado, usted conocía a Scarlett Johansson bien porque acaba de hacer su anterior película con ella. En Match Point nos mostró un lado dramático de la actriz que no habíamos visto nunca. Y ahora en Scoop su lado cómico. ¿Qué tal se la dirige? Y en Scoop, ¿cómo es actuar junto a ella?
Es una delicia. Es como si te tocara la lotería o algo parecido. Simplemente lo tiene todo. La vida ha sido generosa con ella: Es hermosa, sexy, muy lista, divertida, maja, ocurrente y buena compañera de trabajo. Tiene amplitud; garra dramática y humor, cuando se requiere que sea divertida. Ciertas personas con las que he trabajado a lo largo de los años y Diane Keaton ha sido una de ellas, parece que han sido tocados con una varita mágica y todo lo que hacen es artístico. Y a Scarlett le pasa lo mismo. Ilumina el estudio cuando entra; el equipo de rodaje la adora. Está llena de energía y le infunde a todo el equipo ese sentimiento positivo. Es un lujo trabajar con ella y no lo digo solo porque sea su co protagonista. Todo el mundo de la compañía estaba deseando trabajar con ella en la segunda película después de la experiencia de la primera.

En las escenas que tiene con usted en Scoop, ¿logró estar a su altura?
Oh, no le llegaba ni a la suela del zapato. (ríe) Mire, es una de esas personas que siempre, ya sea entre bastidores o no, me superan. Por muy buena que sea la frase que se me haya ocurrido, cuando nos ponemos a competir, y nos picamos y eso, siempre acaba diciendo algo mejor. Por supuesto, eso para mí merece un gran respeto porque me considero una persona ocurrente e ingeniosa y cuando alguien me puede consistentemente me parece asombroso. Y lo digo de verdad, pregunte a cualquiera del rodaje.

Como sucede con Misterioso Asesinato en Manhattan, en Scoop también hay dos personas que deambulan por la ciudad tratando de encontrarle sentido a algo.
Sí y muchas escenas con diálogos muy rápidos. En Scoop, quería hacer lo mismo. Verá, yo no tengo una gran amplitud como actor, al contrario de Scarlett, mis recursos son limitados. Puedo interpretar a un intelectual (a un profesor de universidad o a un siquiatra) o puedo interpretar a un delincuente (a un corredor de apuestas cutre) En Scoop, soy un mago barato de vodevil.

Woody Allen dice que "La vida es un problema"

Woody Allen desmiente a Jaume Roures y confirma sus planes de rodar otra película en España

El veterano director podría ambientar el nuevo film en Barcelona, Madrid o San Sebastián

Cannes. (EFE/Redacción).- El director estadounidense Woody Allen, que esta noche estrena en Cannes su última película 'Vicky Cristina Barcelona', rodada en la ciudad catalana, afirmó hoy en una entrevista con un grupo de periodistas que planea volver a situar un filme en España, que podría ser en Madrid o San Sebastián.

Con estas declaraciones, el veterano cineasta desmiente las declraciones efectuadas por uno de los presidentes de Mediapro -empresa productora de la película-, Jaume Roures, quien dijo que Allen no rodaría en España sus dos películas pendientes por las "presiones mezquinas" que rodearon el último rodaje del director neoyorquino en la capital catalana.

"Me gustaría filmar de nuevo en España", dijo Allen, que precisó que tras el filme que está finalizando en estos momentos en Nueva York, empezará a hacer una "serie de películas" y probablemente será en Europa, al menos esa es su intención.

"Y ciertamente me gustaría hacer una de ellas en España si puedo porque tuve un muy buen momento allí [en Barcelona]. Fue muy agradable para mí", agregó en una entrevista pocas horas antes del estreno de su película, protagonizada por Penélope Cruz, Javier Bardem y Scarlett Johansson.

Respecto a dónde rodaría exactamente, señaló que podría ser en Barcelona pero que no le importaría rodar en Madrid o San Sebastián. "Sólo descubrí España hace 8 años, cuando fui a mi primer concierto de jazz allí. Antes de eso no había estado en ningún sitio de España. Y desde entonces el primer lugar en el que estuve fue en Madrid y simplemente me encantó".

Al día siguiente estuvo en Barcelona, que también le gustó mucho, y de ahí el rodaje de su película, y a continuación en toda una serie de ciudades en España, cada una con un encanto y muy diferentes entre sí, explicó.

Allen resaltó que le gustan las áreas históricas, y en ese sentido citó Oviedo, San Sebastián y Bilbao, y afirmó que cada una de ellas tiene su propio interés.

Por ello, explicó que intentará "escribir una historia para una o dos ciudades en España" y, como condición, que esos lugares "sean agradables para que viva mi familia en ese periodo de tiempo".

Piropos a sus actores
Woody Allen está encantado con 'Vicky Cristina Barcelona' la pareja formada por Javier Bardem y Penélope Cruz, a los que calificó de "exóticos", "extremos" y "grandes actores".

Incluso llegó a decir que le gustaría "poder ser como Javier en esta película", una comedia romántica en la que interpreta a un carismático pintor que mantiene su relación con su ex mujer (Penélope Cruz) mientras se mezcla en una enredo amoroso con dos jóvenes estadounidenses (Scarlett Johansson y Rebeca Hall).

En una entrevista con un grupo de periodistas apenas cuatro horas antes del estreno de la película en el Festival de Cannes -aunque fuera de competición-, Allen, muy relajado y cercano, alabó el trabajo realizado por todos los actores de la película, pero especialmente los españoles.

Justificó la elección de los dos intérpretes españoles porque las jóvenes norteamericanas (Johansson y Hall) de la película "vienen a esta maravillosa ciudad (Barcelona) y se relacionan con estas dos personas (Bardem y Cruz) que representan casi un encanto místico, sensualidad e imaginación".

"Por eso necesitaba a estos dos actores. Javier tiene un enorme carisma y Penélope es increíble en la pantalla", agregó. "Cualquier persona que viniera de vacaciones a Barcelona y se encontrara con Javier y Penélope tal y como están en la película, se verían seducidos por ellos", aseguró el director neoyorquino, muy convencido de sus palabras.

En cuanto a la percepción que sus compatriotas tienen de la pareja española, señaló que se les considera "exóticos". "Bardem se está haciendo muy conocido, pero es exótico. Y creo que Penélope es exótica incluso en España. Es una muy buena y bella actriz".

Esa característica encaja muy bien con los personajes que interpretan en la película, que son "bastante inusuales", para lo que necesitaba a "actores extremos", y ahí entraron los españoles. Porque "Javier es en cierta forma extremo, pero Penélope es excepcionalmente extrema".

"Penélope es extrema" y, cuando en una película hay un personaje así, "puedes realmente provocar fuegos artificiales" y, si no lo hay, "falta algo en la historia".

A los españoles les acompañan Scarlett Johansson, como una joven que "está buscando algo que no sabe lo que es" y que quiere una vida "más excitante", y Rebeca Hall, "una mujer muy normal y burguesa que quiere casarse, tener una casa e hijos".

Cada una de ellas realizará en su viaje a Barcelona una exploración de sus propios sentimientos y crecerán, "con buenos y malos momentos", explicó Allen.

Preguntado cuál de esos dos tipos de mujer preferiría, Allen realizó una breve disertación sin expresar gesto alguno: "Cada una tiene su interés. Preferiría a la más apasionada. Aunque la otra es más fácil para convivir. La otra es muy seductora pero....". Además de los actores, había otro requisito importante para la puesta en marcha de esta historia.

La película, una "historia de amor", no se podía hacer en otro sitio que no fuera Barcelona. Podía haber funcionado en París o Venecia, a lo mejor, pero la historia en sí misma -la de dos jóvenes norteamericanas que buscan un cambio radical en sus vidas- necesitaba un cambio como el que se produce cuando viajan de Nueva York a Barcelona, explicó.

De ahí la elección de Barcelona, una ciudad "exótica" desde el punto de vista norteamericano y que se convirtió, como suele ser habitual en sus películas, en un personaje más de la historia. "Quería que la gente de Estados Unidos viera Barcelona como ya la veo. Con agua, playas, parte antigua, arquitectura modernista, la comida....".

El norteamericano medio no suele tener la oportunidad de ver Barcelona en la pantalla. "Ven Londres, París, Viena, Alemania", pero los escenarios españoles sólo se pueden contemplar habitualmente en las películas españolas "que tienen una audiencia muy pequeña".

Reportaje a Woody Allen: "No dudaría en ir a hacer una película a la Argentina"

En una entrevista exclusiva con Clarín, el director confiesa que "es una posibilidad". Y cuenta sus sueños, qué lo emociona, cómo escribe y revela que "no he tocado una computadora en toda mi vida".


Pablo O. Scholz

Woody atiende el teléfono en su oficina neoyorquina. Nos han prevenido que no está escuchando muy bien, así que hay que hablarle fuerte. Su voz del otro lado de la línea suena casi débil, y en casi nada se parece a la que estamos acostumbrados a escuchar en el cine.


De niño, se la pasaba recluido en su cuarto en Brooklyn ensayando trucos de magia o practicando con su clarinete. Tres sueños y tres pasiones tenía el niño Konigsberg, si se agrega el cine a la música y el ilusionismo, y precisamente en Scoop, que conoceremos el jueves, Woody Allen interpreta a un mago que, por azar, hace que una estudiante de periodismo (su nueva musa, Scarlett Johansson) reciba un "mensaje" del más allá de otro periodista, para que investigue un crimen.


Quiero saber si usted realmente sueña con que uno puede saltear o evitar la muerte.

No sé si se puede. Es sólo una fantasía.

No es habitual en sus películas que presente así imágenes de La Muerte.

En el cine, todo es posible.


¿Qué otras cosas aún lo conmueven?

No lo oigo, si puede hablar un poco más alto.

Tras reiteraciones que no tienen suerte, la nota gira a otro tópico más sencillo: cómo se le ocurrió Scoop. "¿Cuál fue mi inspiración? Pensé en un periodista que era tan abnegado que si encontraba una buena nota aún después de muerto se las ingeniaría de alguna manera para dar a publicidad la historia."


Es la segunda película que filma en Londres. ¿Tiene pensado volver a rodar en Nueva York?

No, no por un tiempo. Terminé una tercera película en Londres, con Colin Farrell e Ewan McGregor (ver Se va la tercera). Y el verano próximo tengo pensado hacer una película en Barcelona.

Es Midnight in Barcelona, con Penélope Cruz. "Bueno, ella fue la primera elegida en el elenco. Ya están también Javier Bardem y habrá un papel para Scarlett (Johansson, protagonista de Match point y Scoop). Acabamos de empezar el casting, y Penélope es la primera que quería asegurarme de tener. Soy un gran admirador de ella.


¿Por qué eligió filmar en Barcelona?

Oh, porque disfruto mucho yendo a España y tengo un público que me recibe muy bien. La gente de España me dijo: ponemos el dinero y usted hace la película aquí. Entonces les dije: "bueno, yo voy a hacerla allá". "Lo dejamos libre artísticamente. Puede hacer lo que quiera. No leemos su guión. No sabemos nada, lo que hacemos es simplemente poner el dinero. Y hace una película para nosotros aquí en España." Perfecto, advertí que disfrutaría mucho en España y pasaré el verano ahí haciendo una película.


Excepto por el dinero, aquí en la Argentina también tiene su público. Podría venir a hacer una película aquí...

Bueno, no dudaría en ir a hacer una película a la Argentina pero nadie en Argentina me lo ha ofrecido. En primer lugar, no he estado ahí. Pero hasta ahora nadie me llamó de Argentina para decirme: "venga a hacer una película acá, nosotros la financiamos".


Porque aquí usted tiene un público muy fiel. Ya lo sabe.

Sí, y muy agradable. Y sería sin duda una posibilidad. Pero lo que pasa es que la gente de Londres me financia la película, la gente de Barcelona financia mi película. Lo que uno realmente necesita cuando se filma en un país extranjero es el respaldo financiero y la cooperación del país.


Entendido. ¿Sabía que su amigo Francis Ford Coppola estará rodando su próxima película en noviembre en la Argentina?

No lo sabía, pero es fantástico. Es un realizador maravilloso.


¿Tiene alguna idea de nuestra cultura, ha visto películas argentinas?

Tal vez haya visto algunas películas argentinas. Por supuesto, he sido siempre un gran admirador de Jorge Luis Borges. Conozco algo, he oído buena música argentina, pero nunca estuve ahí. En estos últimos años, hubo un par de películas que eran argentinas, pero... no recuerdo sus títulos.


Hablando de música, ¿sigue disfrutando con su banda de jazz?

Sí, toco todo el tiempo. Toco una vez por semana en el Carlyle Hotel de Manhattan y hago giras en auditorios alrededor del mundo.

¿Compone?

No, en absoluto. En realidad soy bastante malo. La gente viene a verme porque ha visto mis películas y eso es una atracción. Pero yo personalmente no soy muy buen músico. Estoy rodeado de buenos músicos. Soy un amateur que hace esto por amor.


Se nota que está buscando personajes más jóvenes para sus películas.

No es que los busque. Cuando escribo las historias... En general, se refieren a las hazañas de gente más joven. Hace muchos años, yo también era más joven. Y por eso era el centro de mis películas. Ahora soy una persona más vieja, me levanto, me miro en el espejo, y estoy más viejo. Empecé entonces a escribir películas para otras personas.


¿Piensa escribir algo para usted como protagonista en el futuro?

Estoy en Scoop con Scarlett pero no me interesa demasiado actuar, a menos que sea un papel muy bueno. Pero si no, no me importa. Me siento fantástico escribiendo papeles para otros. Soy más libre. Cuando escribo para mí, como soy un actor limitado y con cierto tipo, siempre tengo que forzar la historia. Obviamente si escribo para mí no puedo escribir sobre un astronauta, porque no soy creíble como astronauta. Pero si se me ocurre una buena idea sobre un astronauta y no tengo que escribirla para mí, soy capaz de escribir cualquier cosa.


¿Sigue tipeando sus guiones en su antigua máquina de escribir?

Sí, todavía trabajo en la misma máquina de escribir que compré cuando tenía 16 años. Sé cómo funciona, no me falla, es fácil escribir. Escribe como el día que la compré.


¿Cómo se lleva con la tecnología: usa Internet, tiene e-mail?

No, para nada. No tengo nada de eso. Mi hija de 8 años puede hacer eso. Y mi mujer también. Pero yo no. No he tocado una computadora ni un procesador de palabras en toda mi vida. No sabría por dónde empezar. Mire, todavía tengo dificultades para cambiar la cinta de mi máquina de escribir. La he tenido, no sé, 60 años, 55 años, y todavía tengo que hacer un dibujo para poder cambiarla.

Uno se imagina a Woody sentado en un confortable sillón, con la máquina de escribir sobre el escritorio cercano, con la luz del invierno que fenece iluminando el estudio. "Prefiero escribir a la mañana —responde—. Me levanto, hago mis ejercicios, llevo a mis chicos al colegio. Y después empiezo a escribir. Si la escritura sale bien, puedo llegar a escribir todo el día y los fines de semana. No me importa. Me gusta escribir durante tramos cortos. Digamos, una hora y media, después levantarme un rato, tomar un café, y volver a escribir, practicar con mi clarinete durante media hora y volver, y escribir, y almorzar, y volver. Me gusta fragmentarlo, porque es difícil mantener la concentración durante períodos más largos. Es agotador.


Cuando termina un guión ¿se lo muestra a alguien? ¿A quién?

Lo presento a la gente encargada de hacer el presupuesto. Y ellos vienen y me dicen: Diablos, esto es muy caro. Tiene que cortar una escena por acá y otra por allá.


Pensé que quizá Soon-Yi también le echaría un vistazo a su guión.

Bueno... cuando escribo un guión estoy contento. Lo que no dejaría es que otro director dirigiera un guión mío. Yo podría dirigir el guión de otro escritor. Eso sería factible. O me gustaría actuar.


¿Actuaría hoy para otro director?

Sí, me gustaría actuar para otro director, pero nadie me lo pide.


¿Cuáles son sus sueños?

Espero que antes de dejar de hacer cine pueda hacer una película por lo menos que sea fantástica. Que sea como Ladrones de bicicletas. Que sea considerada claramente una gran, gran película. Considero que todavía no la hice, pero sigo intentándolo y espero poder lograrlo. Debo irme...


Y mi última, última pregunta. ¿Qué sigue conmoviéndolo más?

La música, creo. Es mi mayor placer. Y los deportes. Pero tengo que irme. Fue un placer hablar con usted, estoy seguro de que vamos a volver a hablar. Sí, tal vez en Buenos Aires, ¿por qué no?

Entrevista a Woody Allen: Scoop 2

Tras el éxito de "Match point", Woody Allen vuelve al terreno de la comedia con una película dotada de jugosas dosis de suspense en la línea de "Misterioso asesinato en Manhattan". Además de confiar por segunda vez consecutiva el papel principal a su nueva musa Scarlett Johansson, Allen ha escogido como co-protagonista a Hugh Jackman, por la química que surgió entre ellos cuando les vio interpretar juntos a los personajes de "Scoop".


Usted ha comentado en otras entrevistas que a menudo suele tener entre manos varios proyectos cinematográficos a la vez. ¿Por qué decidió de entre todos escoger Scoop?

Verá, mi última película, Match point, la hice con Scarlett Johansson, y habíamos hablado de hacer otra película juntos. Scoop era una idea que se adaptaba bien a los dos y por eso opté por ella.

¿Cuál fue el punto de partida creativo de la historia a la hora de escribir el guión, la trama de misterio, la historia de amor o la idea para el personaje de Scarlett; la tenacidad de la joven periodista?

No, la idea original era cómo el empeño y la tenacidad de un periodista le llevan a conseguir una exclusiva desde el Más Allá (una historia jugosa de la que se entera después de muerto) y cómo nada ni nadie puede impedirle conseguirla. Era un homenaje al buen periodismo de investigación.

No como el periodismo que se hace en Fleet Street* en los últimos años. (* Calle londinense en la que solían tener su sede muchos periódicos británicos)

Digamos que no como el periodismo de peor calidad.

Y de ahí, la idea evolucionó para abarcar el personaje de la joven estudiante de periodismo interpretada por Scarlett...

Sí. En un principio, pensé en una reportera porque la idea se me ocurrió antes de conocer a Scarlett. Pero cuando estaba escribiendo el guión y ya sabía que Scarlett iba a interpretar al personaje, me pareció natural que fuera una universitaria de la facultad de periodismo en sus vacaciones de verano.

Scoop es la segunda película que rueda en Londres y hay una tercera en camino. Al contrario de lo que sucede con el personaje que interpreta en Scoop, ¿usted sí se ha enamorado de esta ciudad?

Es un lugar estupendo para filmar. A mí me gusta mucho rodar en Nueva York pero Londres se acomoda a mis gustos. El tiempo es muy bueno y las condiciones para rodar (condiciones económicas, artísticas etc) son buenas. En fin, que es un placer rodar aquí.

¿Tiene ahora algún exterior favorito en Londres, algún equivalente, digamos, a los Estudios Kaufman Astoria o Greenwich Village?

Verá, como no conozco la ciudad tan bien todavía disfruto mucho con todo lo que veo en la ciudad. Me gusta deambular por las calles de Londres, me parece que tienen un encanto especial. Además es muy fácil encontrar buenos exteriores cuando se combina la belleza de la ciudad con la belleza del tiempo que hay aquí todos los días; estos maravillosos cielos sombríos, grises, de luz tenue. Son muy seductores en pantalla.

Parece que en Scoop todavía sigue explorando algunas partes de Londres que ya salían en Match point.

Exacto. Como no conozco la ciudad tan bien, pues tiendo a acercarme a los sitios que me son familiares o que el director artístico me presenta y son pintorescos. Como urbanita que soy, es normal que me quede maravillado (creo que todo el mundo lo estaría) con la enorme cantidad de parques y plazas que hay en Londres, y sus preciosas casas blancas y sus hermosísima campiña. La campiña inglesa es famosa por sus casas de campo y sus fincas y me gusta rodar en esos lugares.

En Scoop ha vuelto a formar equipo con Remi Adefarasin, el director de fotografía de Match point.

No conocía a Remi de nada antes de hacer Match point , pero le precedía su fama; me dijeron que me encantaría trabajar con él, y es fantástico. Tuve una entrevista con él y me pareció un tío muy afable y me encantó trabajar con él, así que le pedí que volviera a trabajar en mi siguiente película. Me alegró muchísimo saber que estaba disponible para entonces. Es un camarógrafo con mucho talento.

Para la tercera que haré en Londres este verano, no está disponible. Está realizando otra película para la que ya se había comprometido anteriormente (la secuela de Elizabeth, the golden age). Así que trabajaré con Vilmos Zsigmond, con quien ya rodé antes Melinda y Melinda.

Al escribir e interpretar el personaje de Sid Waterman, alias Splendini, ha vuelto a escribir e interpretar escenas relacionadas con la magia y los magos. ¿Por qué tanto interés? ¿Es algo que le viene de la infancia o no?

Sí. Siempre ha sido una pequeña afición mía. La tenía cuando era pequeño y ahora que soy mayor me sigue interesando. Todos esos cajones japoneses de barniz rojo de mala calidad, los pañuelos de seda, las espadas, las cartas y los aros de plata y toda la parafernalia que le da ese aspecto exótico es algo que siempre me ha fascinado y divertido.

Y también la vestimenta del mago ¿no?

La vestimenta del mago, sí. (ríe) En mi caso, bueno, siempre me tomo una pequeña licencia ahí.

Siguiendo con el personaje que interpreta en Scoop, ¿podría comentar un poquito su evolución dentro de la historia? Me recuerda a uno de esos personajes de sus películas que se ven arrastrados de pronto por un aluvión de acontecimientos que les llevan, digamos, a descubrir una tierra ignota en sus vidas.

En las películas de suspense o en este caso, en una comedia de suspense, siempre hay un truco estándar que consiste en que un personaje inocente, por una razón u otra, se vea envuelto en una historia que ni le va ni le viene y en la que no quiere inmiscuirse para nada. Pero siempre existe una razón para que acaben involucrándose. En Scoop, Sondra convence a Sid porque es una estudiante simpática, carismática y muy atractiva. Empieza a implicarse en la historia y acaba metiéndose hasta las orejas.

En las últimas escenas, parece que se ve obligado a seguir por la chica.

Sí, ella le gusta; no como novia, sino como persona. Pero su sentido común le dice que no se implique, ya que lo único que puede sacar son problemas. Pero es paisana suya y del mismo barrio, alguien con quien puede identificarse y sentir empatía. Y cada vez se mete más y más. El entusiasmo de la chica no tiene límites porque es incansable y porque empieza a enamorarse del sujeto de su investigación.

Últimamente, en sus películas, hemos visto protagonistas jóvenes. En Scoop, vuelve a estar presente el elemento joven y sobrenatural. El personaje de Ian McShane tiene un sentimiento paternal y de protección hacia el personaje de Scarlett... ¿Es esto una evolución consciente en la narración de sus películas?

Bueno, no, lo que sucede es que durante años yo he protagonizado e interpretado el papel principal en mis películas. Y ahora, al hacerme mayor, ese papel principal –y desde luego los papeles románticos –tienen que dejarse para la gente joven. Y en eso me baso para escoger el elenco de actores.

En cuanto a las estrellas masculinas, ¿ha sido Cary Grant tal vez una inspiración para el personaje de Hugh Jackman y su caracterización? ¿Tal vez Sospecha, en concreto?

No, creo que Hugh es así; es un tío atildado, encantador, simpático que sabe bailar y moverse con gracia, es apuesto y sabe cantar, así que las comparaciones van a ser inevitables. Siempre van a existir; igual que hubo una época en que también se comparaba a Hugh Grant con Cary Grant, porque también es un tipo muy desenvuelto y encantador, como Hugh Jackman, y las comparaciones van a ser inevitables.

¿Le había visto en el musical The boy from Oz?

Oh no, no, no lo había visto. No conocía a Hugh Jackman, ni había visto ninguna de sus películas y ni siquiera sabía cómo era físicamente antes de conocerlo en persona. Es una de esas personas con las que nunca he coincidido por una razón u otra. Solo había oído decir cosas muy buenas de él y lo buen actor que era.

Le llamamos y le preguntamos si estaría interesado en hacer algo y dijo "claro". Se acercó a verme y cuando entró me pareció que no sólo tenía muy buena planta –es muy atractivo –también es encantador y es muy elegante. Le ofrecí el papel inmediatamente. Tuve mucha suerte de que estuviera libre y que lo quisiera aceptar.

En lo que se refiere al palmarés de los actores, ¿qué le pareció trabajar con Ian McShane? Ya hacía películas en Londres allá por los locos años sesenta, cuando usted hizo un par de filmes. ¿Le conocía de entonces?

No, no. Tampoco sabía nada de Ian McShane. Nunca había visto su serie de televisión (Deadwood) ni nada. Juliet Taylor, que elige el reparto conmigo, me dijo "Conozco a la persona perfecta para este papel: Ian McShane". Y yo dije, "Dile que venga". Vino y fue una de esas situaciones en las que Juliet me mete siempre, en las que resulta que me manda a un actor o a una actriz del cual no sé nada de nada y en cuanto Ian entró por la puerta pensé sin dudarlo un instante "es perfecto". Y no busqué más.

Como ya hemos comentado, usted conocía a Scarlett Johansson bien porque acaba de hacer su anterior película con ella. En Match point nos mostró un lado dramático de la actriz que no habíamos visto nunca. Y ahora en Scoop su lado cómico. ¿Qué tal se la dirige? Y en Scoop, ¿cómo es actuar junto a ella?

Es una delicia. Es como si te tocara la lotería o algo parecido. Simplemente lo tiene todo. La vida ha sido generosa con ella: Es hermosa, sexy, muy lista, divertida, maja, ocurrente y buena compañera de trabajo. Tiene amplitud; garra dramática y humor, cuando se requiere que sea divertida.

Ciertas personas con las que he trabajado a lo largo de los años, y Diane Keaton ha sido una de ellas, parece que han sido tocados con una varita mágica y todo lo que hacen es artístico. Y a Scarlett le pasa lo mismo. Ilumina el estudio cuando entra; el equipo de rodaje la adora. Está llena de energía y le infunde a todo el equipo ese sentimiento positivo.

Es un lujo trabajar con ella y no lo digo sólo porque sea su co-protagonista. Todo el mundo de la compañía estaba deseando trabajar con ella en la segunda película después de la experiencia de la primera.

En las escenas que tiene con usted en Scoop, ¿logró estar a su altura?

Oh, no le llegaba ni a la suela del zapato (ríe). Mire, es una de esas personas que siempre, ya sea entre bastidores o no, me superan. Por muy buena que sea la frase que se me haya ocurrido, cuando nos ponemos a competir, y nos picamos y eso, siempre acaba diciendo algo mejor. Por supuesto, eso para mí merece un gran respeto porque me considero una persona ocurrente e ingeniosa y cuando alguien me puede consistentemente me parece asombroso. Y lo digo de verdad, pregunte a cualquiera del rodaje.

Usted conoce bien la cantera de actores de Nueva York y su evolución. Pero en el Reino Unido, hay una enorme cantidad de talento y en Scoop hay gente en pequeños papeles como John Standing, Julian Glover, Fenella Woolgar...

Sí. Inglaterra tiene una tradición teatral fabulosa de verdad. Los actores son maravillosos. Una cosa muy curiosa es que la gente con más talento, los mejores actores, no tienen reparos en aceptar pequeños papeles. El asunto del ego no les afecta ni la talla de los papeles. Y es posible ver a un gran actor shakesperiano en televisión haciendo un anuncio. Allí no es una vergüenza hacer eso. Así que tengo gente fantástica que tal vez si estuvieran en este país no se dignarían a aceptar un pequeño papel o un papel de un o dos días. Allí, lo hacen con gran placer y entusiasmo, y les encanta.

Todo el mundo está dispuesto a arrimar el hombro, de manera que, al final, tienes a grandes actores en todo el espectro de la película. A mí me beneficia eso.

En cuanto al género de comedia de suspense, ¿le ha servido de inspiración algún trabajo mientras escribía el guión o mientras estuvo en Londres? Scoop es una historia más desenfadada que Match point, pero sigue habiendo maldad y misterio...

Bueno, tuve en mente esos relatos de asesinato y misterio que tanto me gustaban de pequeño, ya fueran cómicos o, en la mayoría de los casos, serios. Una de mis películas favoritas es Misterioso asesinato en Manhattan... y me gusta esa clase de cine. Cuando era niño me gustaba La cena de los acusados y sus secuelas y, sin duda, las películas de asesinatos y misterio de Bob Hope que veía cuando todavía era aún más joven y, por supuesto, las películas de suspense de Hitchcock y muchísimas otras, muy buenas, que se han hecho en el pasado.

El problema es que cuando se hace una película cómica de suspense no es posible lograr un efecto tan dramático como cuando se hace seriamente. Pero no se puede hacer nada con eso. Scoop era una película cómica y quería que fuera desenfadada (hasta facilona) en algunos puntos. Es un tipo de película que a mí me gusta ver y hacer. Luego, que al público le guste, eso ya...

Antes he mencionado Sospecha, en parte por lo del vaso de leche que Sondra le trae a Peter en una escena y luego, un poco más tarde, también se me pasa por la cabeza, Diabólicas.

Tiene razón. Es verdad que siempre te pueden recordar (aunque no quiero hacer comparaciones porque me parece un poco pretencioso…) pero, es cierto que estas películas siempre recuerdan a Hitchcock, porque hizo tantas películas de suspense y empleó tantos trucos que es imposible hacer algo de suspense sin que de alguna manera recuerde a Hitchcock. No me refiero a su gran calidad sino a cosas estructurales. Pero la mía tiene ese toque ligero, ese énfasis en lo desenfadado.

Como sucede con Misterioso asesinato en Manhattan, en Scoop también hay dos personas que deambulan por la ciudad tratando de encontrarle sentido a algo.

Sí y muchas escenas con diálogos muy rápidos. En Scoop, quería hacer lo mismo. Verá, yo no tengo una gran amplitud como actor, al contrario de Scarlett, mis recursos son limitados. Puedo interpretar a un intelectual (a un profesor de universidad o a un psiquiatra) o puedo interpretar a un delincuente (a un corredor de apuestas cutre). En Scoop, soy un mago barato de vodevil.

Ha dicho que espera que al público le guste la película, pero al ritmo tan vertiginoso con el que las produce ¿no le preocupa la respuesta del público a sus películas?

Bueno, no puedes perder el sueño por cosas así. Porque entonces, lo que sucede es que te paralizas y lo que intentas hacer es anticipar sus gustos; y das un paso y te entra el pánico y estás todo el tiempo: "No, esto no". Así que, lo mejor es hacer lo que uno quiere hacer y luego esperar que guste.

Esa ha sido siempre mi forma de trabajar. Siempre he hecho lo que he querido, ya fuera un musical o una película en blanco y negro o un drama a lo Bergman. Si algo me resulta interesante en un momento determinado, lo hago. Y espero que al público le guste. Si no es así, no se puede hacer nada. Paso a la siguiente. Que gusta, pues siempre es halagüeño.

Lo que sí que no quiero hacer es... te tiene que gustar la película, pero si haces algo y al final no te gusta a ti... escribo el guión y luego la dirijo y si no me gusta cuando la he terminado, aunque al público le guste, pienso "bueno, les he dado gato por liebre" o "no se enteran" o "menuda porquería he hecho". No es una sensación buena.

Pero si haces una película que te gusta y de la que piensas: "es realmente un buen trabajo; le he sacado todo el jugo al guión y lo he llevado a la pantalla estupendamente", si gusta, genial. Y si no gusta, pues, a pesar de todo, te quedas con buen sabor de boca. Piensas: "Vaya, mala suerte, no les ha gustado. Pero he dado todo de mí y es una pena que no les guste". Ese sentimiento es mucho mejor que el de que guste y tú no te quedes contento.
Fuente: On Pictures